«Imitando a la multitud que aclamaba al Señor, avancemos todos en paz». Con esas palabras, el cardenal Leopoldo José Brenes, arzobispo de la Diócesis de Managua, dio la señal para iniciar la procesión de este domingo, después de dos años de no realizar la tradicional “procesión de la burrita” o del Domingo de Ramos, por la pandemia de la covid-19.
Cientos de feligreses, con palmas benditas en sus manos y mascarillas, se unieron a la procesión, encabezada por Brenes, y en la que no faltó la tradicional “burrita” cargando una imagen de Jesús.
En Matagalpa, León, Granada, entre otros departamentos, también hubo procesiones este domingo, según se ve en videos y fotografías publicadas en redes sociales.
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«Dos años que no habíamos podido celebrarla con toda la solemnidad, como es propia de nosotros, sin embargo, yo creo que de forma virtual hemos vivido estos años nuestra cercanía y nuestro encuentro con Jesucristo», dijo el cardenal.

Los reinos terrenales son frágiles
El Domingo de Ramos la Iglesia Católica celebra la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, y la multitud lo recibió con gozo y lo aclamó como el Mesías; y es el inicio de la Semana Santa.
Durante su homilía, en la Catedral Metropolitana de Managua, el cardenal Brenes expresó que el Domingo de Ramos es un momento cumbre en la vida de Jesús, porque era la culminación de todo lo que les había venido enseñando a sus discípulos y la gente. Sin embargo, expresó que no todos entendían qué significaba ser el Mesías, o el enviado de Dios.
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«Pensaban que el mesianismo de Jesús era un poder temporal… pero Cristo no venía a implantar un reino temporal, porque los reinos de este mundo son frágiles…, no tienen una base fuerte. Aunque muchas veces dan la impresión de tenerlas, pero no. Son bases que están plantadas sobre arena y en cualquier momento, como nos recuerda el evangelio, viene un viento fuerte, viene una turbulencia, viene un tsunami, y toda la grandeza de aquel poder temporal se va al suelo”.
Continuó su mensaje señalando que el reino de Cristo tiene una base fuerte, afianzada sobre la persona del Padre, y sobre la persona de Jesús.

Monseñor Álvarez lamenta migración
Monseñor Rolando Álvarez Lagos, obispo de la Diócesis de Matagalpa, como en cada eucaristía hizo un llamado a la fe en Dios y lamentó la migración descontrolada. «Avanza Nicaragua en tu pasión de amor sangrante, avanza Nicaragua en la cruel pasión a la que se ven sometidos tus hijos migrantes, en esas caravanas por el desierto, en esas caravanas de muerte, de extorsión, de ultrajes, de secuestros, de chantajes, de violaciones, niños en los brazos de sus madres, niños en los vientres de sus madres, familias enteras, jóvenes, miles de campesinos que cultivaban la tierra”, dijo monseñor.