Néstor Matamala, representante de la Fundación Marcet de España en Centroamérica, llegó a Nicaragua en busca de jugadores jóvenes de proyección para becarlos por tres meses en su centro de alto rendimiento en Barcelona. El entrenador chileno se fijó en Claudio Balladares durante un partido amistoso y lo invitó a que asistiera a una prueba en Honduras. El volante capitalino usó los viáticos de las concentraciones en la selección Sub-17 y viajó a San Pedro Sula, donde dejó una buena impresión y se ganó un puesto en los cinco días de entrenamientos.
«De esa prueba escogieron a cinco hondureños para el campamento de verano en junio de 2017 y de esos invitaron a dos para unirse al programa profesional todo el año, a partir de septiembre», explica Balladares, ahora de 22 años. «Cuando llegué habían tres hondureños, dos panameños, un guatemalteco y un haitiano, quien fichó por la Cultural Leonesa y creo ha sido convocado con su selección», señala el volante capitalino.
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La Fundación Marcet es muy conocida en Barcelona. El futbolista más reconocido que se formó en sus filas es Oliver Torres, quien después fue fichado por el Atlético del Madrid, el Oporto de Portugal y actualmente milita en el Sevilla. El centroamericano de mayor desempeño es el hondureño Jonathan Rubio, quien ha pasado por varios conjuntos de segunda de España y primera división de Portugal, donde actualmente milita en el Académica de la segunda división.

Balladares llegó con la ilusión de dar ese salto de calidad pero no le fue posible. En Marcet estuvo una temporada 2017-18 jugando en la primera regional catalana. En un partido llamó la atención del Deportivo Diocesano de Ávila, donde militó las dos temporadas siguientes en la juvenil nacional y regional. En diciembre de 2020 se regresó a Nicaragua porque no había tenido casi actividad por la pandemia de covid.
El torneo pasado el Junior lo fichó en el Apertura 2021 y quedó campeón de la Liga de Ascenso. Ahora espera conseguir el título para estrenarse en la Liga Primera y alcanzar el nivel de juego de sus proyecciones iniciales. «Soy un jugador más de conjunto y creo que allá me faltó ser un poco más egoísta en algunos juegos importantes para verme bien y que otros equipos se fijaran en mí. Pero aprendí y crecí mucho como persona y futbolista. Estoy joven todavía y todavía puedo lograr mis sueños», afirma.