¡Bien hecho, Arturo McFields!

Contenido Exclusivo CONTENIDO EXCLUSIVO.

Arturo McFields

Las explosivas declaraciones del hasta ese momento embajador de Nicaragua en la OEA, Arturo McFields, son apenas la pus que supura de una pudrición mayor en ese cuerpo en descomposición que se llama dictadura Ortega Murillo. Un cáncer. Hasta hace poco McFields aparecía defendiendo la dictadura, lo que nos debería llevar a concluir que ni siquiera se la creen esos mismos que hoy parecen defender ardorosamente al régimen. Es un guion que recitan cada vez con mayor desgano. Es tan disparatada la narrativa del régimen que es imposible no cuestionarla si se tiene más de tres dedos de frente. Y ojalá el gesto de Arturo sirva para drenar esa podredumbre que carcome a Nicaragua. “Yo soy la prueba de que hay muchos más”, dijo.

Desertores

Apenas en mi columna pasada decía que, hasta ahora, el régimen no ha podido presentar, a pesar de toda la presión a que los ha sometido, un solo preso político u opositor relevante que aparezca aceptando las culpas que les achacan, y respaldando la narrativa de golpe de Estado o terrorismo con la que la dictadura ha justificado su violenta represión. O sea, que reniegue de su bando. En cambio, la dictadura tiene su Arturo McFields, su Rafael Solís, su Ligia Gómez, y otros cientos más que han desertado silenciosamente, que han salido asqueados de lo que los ponen a defender. Este simple dato debería servir para que cualquier persona pueda detectar dónde está la razón, y dónde la locura y la maldad.

Cacería

Se imaginan cómo debe estar ahorita mismo la dictadura. Si antes todos sospechaban unos de otros, y los mantenían prácticamente secuestrados, sin poder salir de Nicaragua, con los pasaportes retenidos y con las familias o patrimonios amenazados, ahora se va a desatar una cacería de brujas de padre y señor mío. Todos son sospechosos, incluyendo los perseguidores. Saben que en cualquier momento saltará otro, y otro Arturo McFields. Es la paranoia de los criminales.

Piedras

Ya han salido algunos “azul y blanco” que desde el ultra antisandinismo comienzan a tirarle piedras a Arturo McFields con la misma vehemencia con que se las tiran desde el régimen, porque, al final, el propósito es el mismo: que todo siga como está, que nadie deserte, y que quienes lo estén pensando tengan miedo de hacerlo por las consecuencias que le podría traer dar ese paso. El mismo McFields lo aseguró en entrevista a Carlos Fernando Chamorro. “Me dijeron: no te van a querer los de aquí ni los de allá”. E, increíblemente, hay de los de este lado a quienes les molesta lo que hizo McFields.

Escrito está

Tal como en aquel pasaje bíblico donde el faraón manda a borrar el nombre de Moisés para la posteridad, el régimen está haciendo lo suyo. El nombre de Arturo McFields está siendo borrado de todos los libros y medios oficiales, como si nunca hubiese existido. Llegan al colmo de decir que ya no era embajador y se agarran de la cancelación de su nombramiento de Ministro Consejero en octubre para decir que el hombre andaba declarándose embajador por puro gusto. Señores, la cancelación que ustedes muestran es la que se hizo para poderlo nombrar embajador el 26 de octubre, y presentó sus credenciales ante Luis Almagro el 5 de octubre, y este miércoles 23 de marzo de 2022, como embajador, le bajó los pantalones a la dictadura para mostrarles sus vergüenzas. Eso es lo que está escrito y escrito quedará.

Inconformidad

Bastaría reconocer que no hay una inconformidad uniforme para que el régimen se caiga. Es que ya nadie lo aguanta. Hay políticos tradicionales inconformes. Políticos emergentes. Antisandinistas. Sandinistas. Jóvenes. Viejos. Mujeres. Hombres. Feministas. Machistas. Católicos. Ateos. Militares. Trabajadores del Estado. Empresarios. Ministros, incluso. El secreto de la dictadura para manejar a la mayoría es mantenernos separados y enfrentados. Si todos nos aceptáramos sin renunciar nuestras diferencias, sin buscar la uniformidad porque es imposible, Ortega no estará ahí mañana. Dejaría de hacer daño a todos, incluso a los que hoy la defienden, pero quisieran poder hacer lo que Arturo hizo. Bien hecho Arturo McFields. Vendrán más.

COMENTARIOS

  1. Hace 4 años

    Segoviano de Quilali, humanamente somos temporarios y la tirania que nos aqueja nos inspira a la consecucion de una nueva Nicaragua. Todo el andamiaje social esta claro de la ruta democrática que anhelamos y a la cual nos dirigimos. Es el pueblo y siempre el pueblo el vector que se propone el alcance a un futuro promisorio. El tiempo es relativo y el sufrimiento de nuestros presos políticos se encumbran a subsanar nuestros ideales. La razón nos hará libres

  2. Hace 4 años

    Don Vega huele a una capsula envenenada teledirigida con objetivos preestablecidos. El que este libre de pecado que tire la primera piedra. Nuestro pueblo esta hecho de gloria y la dictadura Stalinista de DOS por leyes irreversibles

    Don Vega humea a una capsula envenenada dirigida a distorsionar el avance hacia una consecución de liberación de la
    tiranía que nos aqueja como pueblo civilizado. El tirano y usurpador del poder del pueblo en nuestra patria simplemente obedece a tiranías ajenas a nuestro idiosincrasia : como la URSS y la China Roja. Nuestro lago Cocibolca ahora es una mercancía intercambiable abusada ejercida por una potencia foránea y comunista.

    demostrada en los levantamientos campesinos de la la Resistencia en contra

  3. Hace 4 años

    No pidio sanciones ni la carta democratica. El sabe que el barco se hunde y salio antes, pero que sea de corazon? lo dudo….sigue llamando «COMANDANTE» Y «COMPANERA» A LOS SATRAPAS ASESINOS DICTADORES….NO LE CREO!!!

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí