Ramón Obed Ruiz Laguna regresó a Nicaragua después de deambular en México. LA PRENSA/Cortesía

La historia del joven nicaragüense que pasó meses deambulando en México y regresó rehabilitado al país

El joven de 19 años es originario de Estelí y en octubre de 2021 salió del país con rumbo hacia Estados Unidos, destino al que no pudo llegar

Contenido Exclusivo CONTENIDO EXCLUSIVO.

Afectado emocionalmente por el repentino fallecimiento de su padre, en septiembre de 2020, Ramón Obed Ruiz Laguna, a sus 17 años de edad decidió enrumbarse hacia Estados Unidos para darle una mejor calidad de vida a sus pequeños hermanos y a su madre Ruth Laguna, a quien en ese momento no le avisó de sus pretensiones de emigrar.

Ruiz Laguna es el nicaragüense que en mayo de 2021 se hizo viral en redes sociales tras aparecer deambulando por una de las calles de Tijuana, México, con el rostro golpeado, sucio y descalzo. En su estado de indigencia el joven también fue atrapado por las adicciones, lo que impidió que cumpliera el sueño americano, haciendo más dramática su travesía.

Su historia tomó relevancia y se hizo viral en las redes sociales nuevamente tras conocerse que el 12 de marzo de este año el joven arribó a Nicaragua, después de pasar varios meses internado en un centro de rehabilitación del país azteca, gracias a las gestiones realizadas por una organización de nicaragüenses radicados en Texas.

Ramón, quien ya cumplió 19 años, es el mayor de tres hermanos procreados por Ruth Laguna, aunque tiene otros hermanos por parte de su padre. Su familia es originaria de Condega, Estelí, pero actualmente vive en una comunidad de Santa Cruz, ubicada en ese mismo departamento. Antes de viajar el joven cursaba el primer año de secundaria.

Lea además: El sufrimiento oculto de la migración: las mascotas que quedan atrás

Su madre, ahora más tranquila por la llegada de Ramón, comenta a LA PRENSA que él salió de su casa el 13 de octubre de 2020 con la excusa de ir a visitar a sus hermanos para pedirles apoyo económico, sin embargo, desde ese día desapareció y no supo más de él. «Solo me quedó encomendarlo a Dios», dice.

«Fue hasta en mayo de 2021 que me di cuenta que andaba en esa situación, deambulando en México, yo lo reconocí a través de un video y el que lo grabó lo llevó a un centro de rehabilitación, iba totalmente golpeado su rostro, y con la ayuda de Dios fue que se apareció una organización, me contactaron y así comenzamos a gestionar y ver cuánto tiempo estaría en ese centro», relató la madre.

Se sumó a una caravana

El objetivo de Ruiz era cruzar hacia Estados Unidos y poder trabajar en ese país. Su madre piensa que la decisión de emigrar fue motivada tras la muerte repentina de su padre y la desilusión que se llevó tras saber que «no le había dejado nada».

«El papá le prometió muchas cosas, lo vivía engañando y al no dejarle nada él se afligió, porque su papá no le dejó nada, y al ver que yo estaba alquilando, yo pienso que se sintió con la responsabilidad de ayudarme», dice Laguna.

Lo poco que ha contado Ramón a su madre es que él salió de Nicaragua completamente solo. Su primer destino fue Guatemala, allí se unió a una caravana de migrantes que iban con rumbo hacia Estados Unidos. La progenitora no precisó con qué dinero se movilizó el joven hasta llegar a Tijuana.

Lea también: Nicaragüense embarazada muere tras estar encerrada en un contenedor en México

«Según lo que él le dijo al abogado es que, estando en México, a un grupo en el que iba los engañaron y los llevaron a un lugar donde estuvo prácticamente encerrado, hasta que los soltaron y los dejaron botados», cuenta la madre.

«Él me comentó que después le salieron unas personas para golpearlo y eso que tiene en el pie fue porque se tiró de un puente y dice que si no se hubiera tirado lo hubiesen matado», agregó.

Laguna agradeció especialmente la gestión que hizo la organización Texas Nicaraguan Community, quien en todo momento se hizo cargo de la rehabilitación en México y el posterior retorno del nicaragüense a su patria.

«Después de tanto tiempo de espera, trámites y gestiones, Ruiz Laguna ingresa a Nicaragua vivo y caminando. Gracias a la colaboración del Colectivo de Nicaragüenses en México, del señor Eduardo Liera, director del Centro de Rehabilitación por todo el apoyo. Dios bendiga a todos los que colaboraron para hacer esto posible. Juntos hacemos la diferencia», escribió por su parte la organización a través de Facebook.

Por último, Laguna comentó que su hijo permanecerá en su casa por unos ocho días y después lo van a ingresar nuevamente en un centro de rehabilitación, «porque me dicen que como mínimo él tiene que estar tres meses más en un centro, para ser tratado psicológicamente».

Después que salga de su proceso de rehabilitación, el joven esteliano pretende buscar un trabajo y continuar con su vida.

«Yo sé muy bien que esto que le ha pasado a mi hijo es para dar un testimonio, incluso para dar un ejemplo a otros jóvenes que están en una situación parecida, para que tomen un poco de conciencia», aconsejó Ruth Laguna, madre de Ramón.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí