CONTENIDO EXCLUSIVO.
Eran las 5:00 de la tarde del 10 de enero de 2022 cuando Ruth Nohemí Román, de 29 años, ingresó al Centro Quirúrgico Apolonio Berríos, en Managua, donde sería el parto de su primer bebé, que era esperado con alegría por toda la familia.
Tres horas más tarde, ella realizó una videollamada a su mamá Johana Román, sin imaginar que sería la última vez que se comunicarían, porque al amanecer del día siguiente la parturienta fue entregada sin vida en la casa de sus padres.

Los padres de Ruth Nohemí Román, al revisar el cadáver, encontraron una herida en el cuello y moretones en la parte anterior de los codos, en ambos brazos.
Por este hecho, la familia de Ruth Nohemí culpa a la doctora Sara Valladares y al director de la clínica privada, el doctor Roberto Valladares.
Versión médica
El director del Centro Quirúrgico Apolonio Berríos, Roberto Valladares, en declaraciones a LA PRENSA, expresó que responderá a los señalamientos hechos por la familia doliente hasta que el Instituto de Medicina Legal (IML) brinde los resultados de la autopsia hecha a la joven.
Aunque el galeno obvió referirse al procedimiento utilizado para atender a la paciente, denunció haber recibido amenazas de muerte a través de las redes sociales, presuntamente por parte de familiares de la joven madre fallecida.
“Esos señalamientos son calumniosos e injuriosos. Yo voy a esperar los resultados de Medicina Legal para referirme a la atención médica que se le dio a la paciente”, añadió.
El director del centro denunció que un familiar de Ruth Nohemí Román, quien presuntamente en fecha reciente salió de la cárcel, amenazó con prender fuego a esa clínica privada en represalia por lo sucedido.

Seguidamente, el doctor Valladares señaló que hace cuatro o cinco años una hermana de Ruth Nohemí murió a consecuencia de una hemorragia durante un parto.
De los señalamientos de amenazas de muerte que asegura el médico haber recibido por parte de familiares de Ruth Nohemí Román, la madre de la joven rechazó que ella o alguien de su familia tengan que ver con tales hechos.
«Nosotros somos una familia tranquila, tanto así que después que murió mi hija al salir de la clínica mi esposo hasta las gracias les dio», asegura Johana Román.
Cuatro horas para el olvido
Las complicaciones para Ruth Nohemí Román comenzaron a las 9:00 de la noche del 10 de enero, cuando la doctora Sara Valladares dispuso que le hicieran «un pique» a la embarazada para que rompiera fuente y permitir que naciera el bebé.
“Después que le hicieron el pique, mi hija comenzó a sangrar y temblaba de frío, yo le dije a la doctora Sara Valladares que mi hija estaba perdiendo mucha sangre y ella me dijo que eso era normal, que sangraría más y que tendría más frío”, refiere Román.

A medida que pasaban los minutos, Ruth Nohemí Román seguía desangrándose, mientras un enfermero se limitaba a cambiar las sábanas e inyectaba relajantes musculares, según el relato de su mamá.
Cesárea de urgencia
Ante las complicaciones surgidas después del pique, la doctora Valladares habría preguntado a los familiares de la paciente si autorizaban hacerle una cesárea, según la madre de la víctima. “Yo le respondí a la doctora Sara Valladares que si con una cesárea mi hija iba a vivir que la hiciera, a lo que ella respondió que sí, pero que eso aumentaba el costo de la atención médica”, refiere la mamá de la embarazada.
Durante la noche que Ruth Nohemí estuvo ingresada en el Centro Quirúrgico Apolonio Berríos, en el barrio Camilo Chamorro, no le hicieron ningún examen ni le chequearon la presión arterial, según Johana Román, quien reclama justicia para su hija.
Abuela como incubadora
Johana Román dijo que después de la cesárea le entregaron a su nieto y le indicaron que debía tenerlo abrazado al pecho para que el bebé lograra sobrevivir.
La abuela del recién nacido tuvo a su nieto durante dos horas en la posición indicada por el personal médico que atendió a su hija durante el parto, según su relato.

Para Johana Román, en la circunstancia antes descrita, ella fue utilizada como calefactor para el recién nacido, porque presuntamente no hay incubadora en la clínica.
Dos paros cardíacos
Después de la cesárea la hemorragia siguió y el cuadro clínico de la joven continuó complicándose y fue ingresada nuevamente al quirófano para una segunda operación en el transcurso de 20 minutos.
Pero esta segunda vez fue para extraerle la matriz a la paciente, porque la misma no se contraía, según lo indicado por la doctora a la familia Román.
Puede interesarle: Un fallecido en balacera entre narcos y policías
En esa segunda operación la mujer —que no pudo amamantar a su unigénito— sufrió dos paros cardíacos que no dieron tiempo de trasladarla al Hospital Alemán Nicaragüense, explica la denunciante.
¿Policía engaveta dictamen médico?
El jueves último, Johana Román reveló a LA PRENSA haber presentado una denuncia en la Dirección de Asuntos Internos de la Policía, contra el jefe de Auxilio Judicial del Distrito Seis de esa institución en Managua.
La razón de la queja en Asuntos Internos de la Policía es porque presuntamente el jefe de Auxilio Judicial del Distrito Seis ya recibió los resultados de la autopsia hecha a Ruth Nohemí Román, pero los mantienen engavetados, según la denunciante, por lo que se desconoce el resultado de los mismos.
El niño de Ruth cumplió un mes de nacido el pasado 11 de febrero y se encuentra bajo el cuido de su abuela.
CONTENIDO EXCLUSIVO.