El escritor nicaragüense Sergio Ramírez —en el exilio y actual perseguido político del régimen de Daniel Ortega— fue invitado por el presidente electo de Chile, Gabriel Boric, para que asista a su toma de posesión que se realizará el próximo 11 de marzo en el Congreso Nacional de ese país.
Ramírez a través de un tuit informó sobre la invitación y le dijo a Boric «muchas gracias por su invitación para asistir al acto de su toma de posesión como presidente constitucional de Chile y de nuevo mi gratitud por su solidaridad con nuestra Nicaragua».
«En este inicio de un nuevo período para nuestro país, queremos compartir con compañeras y compañeros de ruta que, desde otros países y naciones, están trabajando para construir un presente y futuro de mayor dignidad, justicia y bienestar para todos y todas, tanto para sus propios pueblos, como desde una perspectiva global», indica la carta enviada por Boric a Ramírez.
Calificó de «brutal» la crisis en Nicaragua
El pasado 3 de febrero, Boric calificó como «brutal» la crisis sociopolítica que vive Nicaragua desde abril 2018, cuando el régimen desató una brutal represión que dejó a 350 nicaragüense asesinados -segúnla última actualizaciónde la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), y miles en exilio.
«El alegato permanente que hacen ciertas izquierdas a la autodeterminación de los pueblos para terminar incluso justificando sus desviaciones, o conductas que desde mi punto de vista no son apropiadas, por ejemplo, limitaciones a la libertad de expresión, de reunión, a la profundización de la democracia es algo que tenemos que enfrentar abiertamente. Lo de Nicaragua es brutal, en ese sentido», asestó Boric en una entrevista con una emisora uruguaya.
El presidente electo —de ideología izquierda— no ha dejado a un lado la crisis de derechos humanos que vive Nicaragua y en varias ocasiones ha expresado su solidaridad con los presos políticos que mantiene el régimen de Daniel Ortega.
En septiembre pasado, Boric se solidarizó con Ramírez cuando el régimen orteguista a través del Ministerio Público emitió una orden de captura en su contra por supuestamente «realizar actos que fomentan e incitan al odio y violencia».
Ramírez fue vicepresidente de Nicaragua, junto a Ortega entre 1984 y 1990. En 2017 se convirtió en el primer centroamericano en recibir el Premio Cervantes.