Los bebés nacidos en tiempo de pandemia tuvieron más medidas de cuido.

Bebés en pandemia: entre la ilusión y el temor de un nacimiento durante el covid-19

Nacieron entre medidas de cuidado extremas, fueron bebés menos visitados y están creciendo sin relacionarse con otros niños, salvo aquellos que tienen hermanos. Estas son dos historias de bebés nacidos en tiempos de covid-19 en Nicaragua

A la ilusión de la llegada de un nuevo bebé se sumó el temor de un nacimiento en medio de una pandemia que cambió por completo las vidas de todas las personas. Nacieron entre medidas de cuidado extremas, fueron bebés menos visitados y están creciendo sin relacionarse con otros niños, salvo aquellos que tienen hermanos. Estas son dos historias de bebés nacidos en tiempos de covid-19 en Nicaragua.

«Bebé pandémico»

Jessenia Aráuz se dio cuenta que estaba embarazada en septiembre 2019, su fecha programada de parto natural era mediados de abril 2020. A medida que crecía su vientre, el mundo entraba en una crisis sanitaria por un virus nuevo que rápidamente se iba propagando por los diferentes continentes.

A Nicaragua la enfermedad oficialmente llegó el 18 de marzo, cuando las autoridades informaron del primer caso. Llegó abril y Aráuz aún no daba señales de parto, por lo que decidió no seguir esperando y someterse a una cesárea.

Fue el 3 de mayo. La ginecóloga le indicó que el hospital donde nacería el bebé había reportado dos casos. «Desde que entré, la ginecóloga me recibió y desde ese momento solo ella me tocó. Todo lo que hace un enfermero me lo hacía ella para evitar el riesgo. Desde que el niño salió solo lo tocó la pediatra y su papá. El niño no entró ni a neonato ni a las cunitas. Lo chequeó y como estaba bien lo llevaron al cuarto inmediatamente”, relata Aráuz.

Ella entró al hospital a las 7 am, solo le permitieron entrar con su esposo. Salieron a las 11 am del día siguiente con su bebé. «Solo la doctora, el papá y yo tocamos al bebé. La doctora nos dijo que si todo salía bien se trataba de estar el menor tiempo posible en el hospital», dice.

Este era su segundo bebé. Comentó que el primero fue «menos estresante». «Desde que supe que podía ser posible que hubiera un caso me comencé a estresar. A mi hijo mayor lo llegaban a visitar a cualquier momento, con el menor no permitían visita», dice. Pero más que estrés sentía miedo que le pasara algo al niño o a ella.

Dice que hubo familiares que conocieron solo por foto y hasta casi un año después lo vieron en persona. «La primera vez que miró a la familia reunida se puso a llorar al ver tanta gente. Estaba nervioso de ver tanta gente en un solo lugar», cuenta la mamá.

El hijo mayor de Aráuz tiene 7 años y su hermanito está por cumplir dos. La familia le dice «el niño pandémico» porque cumple los mismos años que la pandemia en el país.

Su hermano mayor también se preocupa. «A veces pienso que mi hermanito se puede enfermar, me preocupa que le vaya a pasar algo», asegura. «Siempre jugamos encerrados».

De acuerdo con Aráuz, una de las ventajas de tener al bebé en tiempo de pandemia es que su hermano mayor recibe clases en línea y ha podido estar más presente en su crecimiento.

El papá relató que además de las mascarillas habían llevado guantes pero en el hospital les dijeron que no eran necesarios y que hasta era recomendable no usarlos, solo el lavado de manos. «Esto fue difícil. Al niño anterior lo fueron a ver al hospital, a este solo su mamá y yo», dice el padre.

Una de las preocupaciones de la mamá es que el próximo año al bebé le tocará ir al preescolar y, aunque ha logrado relacionarse con adultos de la familia, lo ha hecho muy poco con otros niños.

Doble ilusión, doble preocupación

Violeta Pérez recibió la noticia que sería mamá en abril 2021, su embarazo transcurrió en medio de anuncios de jornadas de vacunación, repunte de casos y variantes del covid-19.

En mayo, la ilusión y la preocupación se duplicó. Se dio cuenta que esperaba gemelos. «Me asustó enfermarme, perder a los bebés. Enfermarme, morir y dejarlos solos», dice.

Pero poco a poco fue perdiendo el miedo, con cuidados y la vacunación.

El 17 de noviembre Violeta recibió a sus gemelos. Su embarazo se dio en medio de noticias de repuntes de covid, nuevas variantes y el proceso de vacunación LA PRENSA/ Cortesía

«Le metió más estrés el tema de pandemia. De por sí uno se asusta con la idea del parto, de una operación. A la habitación solo la persona que me iba a cuidar y las visitas solo en horario de visitas cumpliendo con las medidas que tenía el hospital. Recibí visitas por la tarde una hora por visita, una persona a la vez», relata Pérez.

Al comienzo trataron de que no visitaran a los niños y que si llegaban fueran pocas personas y con mascarillas. Los bebés salieron de casa luego de los dos meses, cuando empezaron a relacionarse con otros niños de la familia.

«No he perdido tanto el miedo. Sí ha bajado el miedo a contagiarse y morir, porque ya estoy vacunada, pero aún persiste el miedo a contagiarme y contagiar a los niños», dice Pérez.

Nacionales covid-19 libre Nicaragua archivo

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