Wuillians Vásquez sonríe cuando le digo que ahora sí es importante en el Bóer, como si no lo hubiese sido siempre. Sin embargo, después de perder temporalmente a Edgard Montiel y de forma permanente a Javier Robles, buena parte de la responsabilidad ofensiva en los Indios, recae sobre los hombros de este caracterizado artillero de origen venezolano.
“Sí, hemos perdidos dos piezas importantes. Eso nos debilita sin duda, pero tenemos que dar la batalla con lo que se tiene a mano. Por fortuna tenemos a Darrell Campbell, quien esperamos que nos ayude mucho. Bateo es donde tenemos un poco más profundidad y vamos a salir adelante, pero no se puede negar que hemos sido golpeados”, admitió el cañonero.
Hace dos días, el mánager de la tribu, Sandy Moreno, hacía sus planes con Robles como su jardinero derecho y Montiel en primera base. Ambos, además, situados en el corazón de la alineación ofensiva del Bóer. Pero de repente, Montiel pide un permiso para viajar a Estados Unidos y Robles es extraído del roster del equipo por una variante en su cédula de identidad.
“Robles es bateador de .340 que empuja 50 carreras por temporada y un solvente defensor. Montiel es un bateador caracterizado y que brilla en momentos cumbres. Así que no sería lógico no reconocer que sus salidas nos golpean, pero aún sin ellos, tenemos confianza en los jugadores que tenemos en el equipo”, asegura el mánager de la tropa capitalina.
Vásquez cree que lo esencial será dar lo mejor de sí mientras llegan los refuerzos, lo que le podría cambiar la cara a estos Indios que han pasado de ser candidatos firmes al título, a un equipo que genera algunas dudas incluso ahora en su bateo, sin negar que la debilidad más grande está en la fragilidad de su staff de lanzadores que está bastante renovado.
“Tenemos que dar todo lo que tengamos mientras llega el momento de los refuerzos. A mi modo de ver las cosas, veo al equipo más débil con relación a torneos anteriores. La salida de estos dos bateadores nos golpea y el staff de lanzadores es joven, pero creo que en unos años el Bóer tendrá un tremendo cuerpo de pitcheo con todos estos chavalos”, señala Vásquez.
Considerado incluso, uno de los mejores artilleros que han venido a la Liga Profesional en esta segunda etapa, Vásquez impactó en su llegada a los Indios y con su versatilidad le dio flexibilidad a sus mánagers. Bien se le podía ver en primera base, segunda o los jardines, en más, en un par de ocasiones subió al montículo en desafíos que se habían definido temprano.
“Este es mi quinto año con el Bóer. En los tres primeros me fue bien, pero el año pasado me enfermé y así jugué en la temporada y no pude recuperarme. Incluso en la Liga Profesional no estuve bien todavía. Sin embargo, ahora espero rendir más y empujar al equipo, aunque no puedo negar que a mis 39 años ya mis condiciones no son las de antes”, admite Wuillians.
No obstante, no hay dudas que muchas miradas estarán atentas a la actuación de Vásquez, quien junto a Campbell, Juan Carlos Urbina, Bismarck Rivera y Mike Loáisiga, son ahora las figuras más caracterizadas de estos Indios que de pronto tienen más fisuras que las que se suponía.