La paz es responsabilidad de todos, construyámosla

El próximo 16 de febrero se estarán cumpliendo 31 años del asesinato del coronel Enrique Bermúdez Varela, comandante en jefe de la Resistencia Nicaragüense. Durante todos estos años no hemos dejado de conmemorar dicha fecha y este año no va a ser diferente, a pesar de no haber recibido el permiso por parte de las autoridades para realizarlo, por la pandemia, según se nos dijo. 

En esta ocasión hemos escogido como lema de los actos conmemorativos: La paz es responsabilidad de todos, construyámosla. Pues últimamente mucho se ha venido hablando de paz, pero después de tantos años tratando de alcanzarla sigue rehuyéndonos. 

En varias ocasiones he insistido que la paz no es solo la ausencia de la guerra y mucho menos la imposición de un sector de la sociedad sobre otro. La paz es el resultado de la convivencia pacífica de una nación, es respetar nuestras diferencias y que todos y todas podamos ser oídos sin temores de ningún tipo.

Otra cosa que hemos venido escuchando es la necesidad de establecer un gran acuerdo nacional que nos permita una convivencia pacífica para progresar y dejar atrás ese odioso primer lugar que ostentamos como primer país más pobre del continente americano. Ante esa posibilidad, la familia de la Resistencia Nicaragüense desde ya dice presente y estamos dispuestos a aportar para lograr el éxito de ese gran acuerdo. 

En 1990 la Resistencia Nicaragüense desmovilizó más de 23,000 comandos (todos nicaragüenses) muchos de ellos regresaron con sus familias, las que habían emigrado huyendo de los horrores de la guerra. Al día de hoy somos una fuerza social de más de medio millón de hombres y mujeres que han sido olvidados por los diferentes gobiernos. 

Por esa razón en las Fuerzas de Veteranos de Guerra de la Resistencia Nicaragüense, en esta ocasión nos hemos impuesto la tarea de hacernos sentir y poner sobre la mesa de ese necesario acuerdo nacional nuestros requerimientos, entre ellos la necesidad de acceso al crédito para mejorar nuestros niveles de producción, a ser tomados en cuenta en los diferentes servicios sociales que desarrolla el Gobierno en las comunidades. En pocas palabras, aspiramos a dejar de ser discriminados cuando nuestras familias requieren de los servicios de salud o acceso a becas de estudios para nuestros hijos y nietos.

Porque conocemos los horrores de la guerra, somos los primeros en querer la paz, pero esta nunca llegará si seguimos viendo hacia atrás y repitiendo los errores del pasado una y otra vez.

Por eso es que en esta ocasión le hago ver a los diferentes sectores de nuestra sociedad, a gobernantes y gobernados, que la paz es responsabilidad de todos y es necesario que comencemos a construirla. Por lo que quiero dejar meridianamente claro que tanto los Veteranos de la Resistencia, como las diferentes agrupaciones sociales que agrupan a nuestros miembros, consideramos que solo mediante un nuevo acuerdo social que nos beneficie a todos por igual podremos dejar atrás las diferencias y odios que nos han mantenido como estamos hasta el día de hoy.

Insisto en que esto solo puede lograrse por la vía cívica y pacífica. La historia nos ha demostrado que los países que han logrado que sus pueblos y sus gobernantes trabajen por el bien común, han alcanzado la paz social necesaria para desarrollarse convirtiéndose en lo que son, prósperos con altos estándares de vida de sus pueblos. Esa es la aspiración cuando en ocasión de conmemorar este 31 aniversario del fallecimiento de nuestro comandante, digo que la paz es responsabilidad de todos y que es tiempo de comenzar a construirla.

El autor es directivo nacional de las Fuerzas de Veteranos de Guerra de la Resistencia Nicaragüense.

Opinión
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