¿Qué pasará con Ucrania?

Después de la Segunda Guerra Mundial el mundo se dividió en dos grandes bloques ideológicos encabezados por dos superpotencias, uno capitalista encabezado por Estados Unidos y otro comunista encabezado por Rusia. Ambos consideraban necesario acabar con el otro, imponer su ideología al mundo y tener superioridad militar. Esto produjo una carrera armamentista incluyendo armas nucleares, y la “guerra fría”, porque no se enfrentaban directamente sino en terceros países: entre otros, Corea, Vietnam, Angola, Afganistán y guerrillas latinoamericanas. La destrucción del mundo, en caso de enfrentarse directamente, era una realidad. 

Cuando en Rusia llegó al poder Mijaíl Gorbachov declaró que el sistema comunista había fracasado porque la economía se estancaba; que encabezar un imperio no era conveniente para Rusia porque gastar trillones de dólares en la “carrera armamentista” y subsidiar la economía de países bajo su imperio costaba demasiados sacrificios al pueblo ruso, que además aspiraba no vivir sometido al todopoderoso Estado. Implementó la “perestroika” (renovación, que implicaba una nueva economía socialdemócrata) y la “glasnost” (apertura, que implicaba democracia y libertad). Gorbachov invitó a Reagan a “hacer las paces”, terminar la “guerra fría” y la carrera armamentista. Esto se logró finalmente en la Cumbre de Malta entre George Bush y Gorbachov, en el buque ruso Máximo Gorki fondeado en las costas maltesas, el 3 de diciembre de 1989.

Estados Unidos y Rusia siguen siendo grandes potencias atómicas y junto a China y la Unión Europea compiten por dominar los mercados del mundo. Pero no hay una motivación ideológica ni afán de dominar militar y políticamente al mundo. Aunque  todos desconfían de los demás y cuidan sus fronteras, su vecindario o lo que algunos llaman “sus zonas de influencia”. Esto sigue creando muchos conflictos. 

A los Estados Unidos no le importa mucho que Rusia o China tengan buenas relaciones y negocien con países latinoamericanos. Como a Rusia no le importa mucho que Ucrania (que formó parte de la Unión Soviética creada por Rusia) comercie con la Unión Europea. Pero si en un país latinoamericano se pusieran bases militares rusas o chinas  con posibilidad de incluir cohetes de largo alcance, sucedería lo que pasó con la crisis de los misiles soviéticos en Cuba en 1962, que casi termina en una guerra nuclear. 

La preocupación que entonces tuvo Estados Unidos sobre Cuba, fue similar a la de Rusia ahora que la OTAN (alianza militar que encabeza Estados Unidos) tiene bases militares en países fronterizos con Rusia, como Estonia, Letonia, Lituania o Polonia; y que Ucrania se acerca a la OTAN. Rusia teme por su seguridad y ha desplegado más de 100 mil soldados con fuerte armamento en sus fronteras. Sin embargo, es improbable que Rusia invada Ucrania, como es improbable que, de hacerlo, Estados Unidos ataque al ejército ruso. Los dos países saben que un enfrentamiento directo no beneficiaría a ninguno porque conduciría a una guerra nuclear que acabaría con ambos… ¡y con el planeta! Aunque ninguna locura se puede descartar.

Muchas acciones de los gobiernos ruso y estadounidense responden más a su política interna. A Putin le interesa mantener el poder alimentando el orgullo de los rusos, y a Biden ganar votos en las próximas elecciones. Biden ha dicho que aplicaría enormes sanciones económicas a Rusia, con lo cual ganaría votos aunque afectaría al pueblo ruso y no al poderoso Putin y su camarilla; como sancionar a China no afecta tampoco al poderoso Xi Jinping. Los gobernantes de China, Rusia y Estados Unidos frecuentemente actúan por su imagen, no por sus países ni por generosidad o solidaridad con otros pueblos. Los tres gobiernos actúan con hipocresía. Por ejemplo, Estados Unidos impone sanciones por violar derechos humanos a Rusia y China, pero no lo hace con su aliada Arabia Saudita, gobernada por déspotas peores. La conveniencia para los gobernantes de Rusia y Estados Unidos decidirá lo que pasará con Ucrania. 

El autor es abogado y comentarista de temas políticos y sociales

www.adolfomirandasaenz.blogspot.com

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