Hasta septiembre de 2021, la Dirección General de Migración y Extranjería de Costa Rica había recibido más de 30 mil solicitudes de refugio de nicaragüenses, mismas que van en aumento en estos últimos meses, así lo indicó el ministro de Relaciones Exteriores de ese país, Rodolfo Solano.
Asimismo precisó que estas nuevas solicitudes de refugio se suman a las más de cien mil hechas desde el estallido de la crisis sociopolítica en abril de 2018 en Nicaragua.
«El fenómeno migratorio en el caso nicaragüense que, a partir de los hechos de 2018, supera al día de hoy cerca de cien mil nicaragüenses que han pedido refugio en Costa Rica. Hubo un aumento a septiembre del año anterior (2021), teníamos cerca de 30 mil nuevas solicitudes y en los últimos meses ese número ha aumentado», dijo Solano durante una entrevista con la Voz de América.
Responsabilidad compartida
El canciller costarricense señaló que «es importante entender que la migración tiene que abordarse con un criterio de responsabilidad compartida, pero también con una solución integral a las causas estructurales de esa migración».
Al respecto, sostuvo que «nadie migra de su país por gusto, lo hace por situaciones muy particulares y es responsabilidad también de la comunidad internacional atender la solución de las causas estructurales para que las migraciones no se conviertan en un común denominador, sino en una excepcionalidad».
Migración podría aumentar con Ortega en el poder
Tras el incremento de la represión del régimen en Nicaragua y el panorama incierto debido al nuevo periodo de gobierno de Daniel Ortega —lo que podría elevar las solicitudes de refugio este 2022—, el canciller señaló que «la movilidad humana y las migraciones están presentes, llegaron para quedarse».
Aunque reconoció que «tenemos que abordarlo, repito, con una óptica de responsabilidad regional».
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«Recientemente hemos venido participando en diálogos con socios regionales y extrarregionales porque tenemos que garantizar que hay medidas en el corto plazo de óptica de derechos humanos que es importante atender. Pero, también quiero insistir en que es importante tener claridad de cuáles son las medidas a mediano plazo y cuáles son esas causas estructurales», agregó Solano.
Y esas causas estructurales «nacen básicamente en dotar a las poblaciones de las condiciones mínimas para una vida digna, salud, educación, habitación y seguridad», apuntó.
«Yo creo que lograr estos estándares mínimos no es imponible, es simplemente capacidad de decisión, pero tenemos que hacerlo bajo una sombrilla de institucionalidad democrática, de derechos humanos y libertad de prensa. Esos tres ingredientes tienen que ser sí o sí la hoja de ruta de nuestra región«, insistió.