Joel Fuentes, el puertorriqueño radicado en Nicaragua y quien conquistara el título de campeón con los Gigantes de Rivas en la Liga Profesional durante la temporada 2020-2021, se alista para una nueva etapa en su carrera como entrenador, al aceptar una posición en las Ligas Menores de los Piratas de Pittsburgh.
Fuentes trabajará con los bucaneros en el departamento de desarrollo de peloteros en las sucursales en República Dominicana, luego de una vasta experiencia de 15 años con los Mets de Nueva York, donde desempeñó varios roles, vinculados al desarrollo y conducción de jóvenes talentos de la organización.
«Estoy agradecido con Dios por esta oportunidad. Pasé siete entrevistas, pero siempre me mantuve muy confiado en que habría algo para mí y afortunadamente me ha llegado este chance y voy a hacer todo lo mejor para aportar a mi nueva organización», indicó el boricua, residente en la zona rural de León.
Después de no recibir una renovación de contrato con los Gigantes de Rivas y ser cesanteado por las Brumas de Jinotega en el pasado Pomares, Fuentes laboró como coach principal para Scotland Campus Sports en Port St. Lucie, Florida, donde se desempeñó hasta antes de moverse a los Piratas.
«Todo lo que he vivido ha sido una gran experiencia. Estoy agradecido con la familia Marenco por la oportunidad que se me dio en los Gigantes, lo mismo que con Scotland Campus, que es una institución élite, pero uno tiene sus sueños y desea perseguirlos hasta donde Dios quiera», indicó Joel.
Fuentes vino a Nicaragua en 2017 para conducir a los Leones en la Liga Profesional. Luego quedó como coach de banco de Sandor Guido, con quien ganó dos campeonatos, antes de pasar a los Gigantes en el 2020 y los llevó a conseguir el título ante los Tigres de Chinandega a inicios del año pasado.
No obstante, en Jinotega donde había empezado un proyecto con algunos jóvenes, fue despedido a medio camino y desde entonces se había trasladado a Port St. Lucie, donde coordinaba el programa y dirigía el equipo de beisbol de secundaria, pero ahora ha decidido moverse a la organización de Pittsburgh.
«Estoy contento y solo tengo en mi mente seguir creciendo y no me cansaré de buscar mi sueño, pero eso se lo dejo a Dios, quien me ha sacado de muchos baches. Así que vamos a ver qué sucede ahora», indicó el exinfielder de 45 años y firmado en su momento por los Gigantes de San Francisco.