El 23 de junio de 1979, el canciller de Panamá, Juan Antonio Tack, le cedió su asiento en la decimoséptima reunión de consulta de cancilleres de la Organización de Estados Americanos (OEA) a un emisario de la guerrilla del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), el padre Miguel Jerónimo D’Escoto Brockmann, para que hablara por los que estaban luchando en Nicaragua contra la dictadura de Anastasio Somoza Debayle.
Con 14 años consecutivos en el poder y habiéndose adjudicado cinco más en las recientes votaciones, ahora Ortega descalifica a la OEA por no reconocer ese proceso electoral en Nicaragua, y por condenar las violaciones a los derechos humanos. Sin embargo, en 1979, los sandinistas usaron ese organismo para apoyar su lucha contra la dictadura somocista y sacarlos del poder.
Es por eso que, tras el anuncio que hizo este viernes el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo de denunciar la Carta Interamericana de la OEA, que implica la renuncia del país al organismo, más de un nicaragüense señaló el doble rasero del orteguismo para con el organismo y su discurso de la defensa de la soberanía.
«Para derrocar a Somoza la OEA sí les parecía un buen instrumento diplomático y político, pero ahora que es en su contra, le dicen que es ´injerencista´ y eso que, hasta ahora, dijo algo de declarar ilegítimas las elecciones», dijo a LA PRENSA un experto en derecho internacional y conocedor de la historia política de Nicaragua. Pero este pidió no ser identificado por su seguridad, debido a que en Nicaragua se encarcela a los críticos de Ortega.
En junio de 1979, el FSLN, que ahora es el partido gobernante dominado por Ortega, representaba a una «guerrilla al margen de la ley», indicó el experto. En esa sesión, el organismo decidió que la solución debía estar inspirada en el «reemplazo inmediato y definitivo del régimen somocista».
Resolución de la OEA sobre la dictadura de Anastasio Somoza Debayle
Los diarios de la época reportaron que la resolución aprobada en la reunión de Cancilleres de la OEA, consideraba que «la conducta inhumana del régimen dictatorial imperante en ese país es la causa fundamental de la situación dramática que atraviesa el pueblo nicaragüense» y declaró que la solución del problema en Nicaragua correspondía exclusivamente al pueblo nicaragüense, pero que, desde el punto de vista de los ministros de Exteriores de la OEA, debería estar inspirada en las siguientes bases:
1) Exclusión inmediata y definitiva del régimen somocista;
2) Instalación en Nicaragua de un Gobierno democrático, cuya composición reconozca la contribución que han efectuado los distintos grupos dentro del país en la búsqueda del reemplazo al régimen de Somoza;
3) Garantía de respeto a los derechos humanos de todos los nicaragüenses, y
4) Realización de elecciones libres a la mayor brevedad, que conduzcan al establecimiento de un Gobierno auténticamente democrático.
«A Somoza le dijeron que tenía que renunciar, eso sí era injerencia de los asuntos internos», expuso el experto.
Reacción del régimen de Ortega
En la actualidad, el pasado 12 de noviembre, la Asamblea General de la OEA aprobó una Resolución que declaró las votaciones de Nicaragua ilegítimas, debido a que se realizaron sin oposición y todo el proceso electoral estuvo marcado por la detención de destacados opositores, entre ellos sietes aspirantes presidenciales.
La reacción del régimen de Ortega fue intensificar sus ataques verbales contra la OEA y alineó a sus leales en las instituciones y poderes del Estado, para que respaldaran su posición de retirarse del sistema interamericano.
Este viernes, el canciller de Nicaragua, Denis Moncada Colindrés, anunció oficialmente el proceso de salida del organismo.
El orteguismo manifiesta en su carta de renuncia que «la OEA ha sido diseñada como foro político diplomático que nació por influencia de Estados Unidos como instrumento de injerencia e intervención».
El experto en diplomacia insistió en que «no les pareció así cuando la misma OEA pidió la salida de Somoza».
«Tampoco les pareció la OEA de esa manera cuando suspendieron a Honduras por la situación con Mel (Manuel) Zelaya. En esa oportunidad aplaudieron a la OEA, a la Carta Democrática Interamericana y eran grandes amigos del Secretario General en ese momento, José Miguel Insulza», manifestó la fuente.
El exdiputado y abogado en exilio, Eliseo Núñez Morales, también expresó una crítica similar en su cuenta de Twitter, recordando además los acuerdos de 2016 con el secretario general de la OEA, Luis Almagro, para que validara las votaciones generales de ese año, en las que tampoco hubo oposición ni observación electoral y la participación ciudadana también fue escasa.
Secretaria de Colonias dice el régimen de la @OEA_oficial será que asi pensaban cuando este foro condenó a Somoza en los 70, cuando OEA en los 80 hablaba a favor del FSLN, cuando corrieron a Buscar que @Almagro_OEA2015 reconociera las elecciones del 2016…son cínicos.
— Eliseo Fabio Nunez M (@eliseonunez) November 19, 2021