República Dominicana expresó su rechazo a los comicios nacionales del reciente 7 de noviembre en Nicaragua, que dieron paso a Daniel Ortega y Rosario Murillo a mantenerse por cinco años más en el poder, y los calificó como un «simulacro electoral».
La Cancillería dominicana afirmó en un comunicado este lunes que el proceso electoral «careció de garantías mínimas necesarias para calificarlo como justo, libre y competitivo», por las detenciones de numerosos e importantes líderes de la oposición y de movimientos sociales nicaragüenses. Además del «quebrantamiento institucional, así como las restricciones injustificadas contras los medios de comunicación y sociedad civil».
El Consejo Supremo Electoral (CSE) orteguista, aseguró este lunes, en un segundo informe preliminar, que Ortega fue reelectocon el 75,92 por ciento de los votos en unos comicios marcados por una notoria abstención nacional y la ausencia de candidatos de la oposición, la mayoría de ellos encarcelados.
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El gobierno dominicano dijo que, «no pueden callar ante situaciones que atenten contra los pilares básicos de la democracia, cuya razón de ser es precisamente asegurar que las luchas políticas se den el el marco del respeto al Estado de Derecho y las garantías necesarias para la vigencia de las libertades fundamentales».
Sobre la detención de los opositores, el Gobierno dominicano instó a las autoridades nicaragüenses «a poner en libertad a los presos políticos y a tomar las acciones apropiadas para el retorno al sendero de la democracia».