¿Buster Posey debe entrar al Salón de la Fama del beisbol de Grandes Ligas?

Posey fue una pieza esencial en los tres títulos de Serie Mundial ganados por los Gigantes, además fue Jugador Más Valioso y ganó un título de bateo

Contenido Exclusivo SOLO PARA SUSCRIPTORES.

En una época en la que Miguel Cabrera y Mike Trout se han disputado la máxima atención en el beisbol, mucho antes del aterrizaje de Fernando Tatís Jr., Vladimir Guerrero Jr. y Shohei Ohtani, Buster Posey se mantuvo fuera de los reflectores, pero construyó un sólido historial que debe llevarlo al Salón de la Fama a partir de 2027.

Posey sorprendió este jueves al anunciar su retiro del beisbol luego de 12 temporadas en las Grandes Ligas y con solo 34 años de edad. Aseguró que su cuerpo necesita descanso después de jugar en una posición tan demandante como la receptoría, pero que sobre todo, sus cuatro hijos necesitaban a su papá y ahora tenía que terminar.

El receptor, nacido en Leesburg, Georgia, y reclutado por los Gigantes de San Francisco en la primera ronda del sorteo del beisbol amateur del 2008 desde la Universidad Estatal de la Florida, en Tallahassee, debutó en las Mayores al año siguiente, luego de resumir .325 con 18 jonrones y 80 remolques entre Clase A y Triple A en ese 2009.

En 2010 fue el Novato del Año en la Liga Nacional con .305, 18 cuadrangulares y 67 remolques, mientras se convertía en el catcher titular de los Gigantes, quienes ganaron su primera Serie Mundial desde su traslado de Nueva York hacia la Bahía en 1958. Posey impresionó por lo equilibrado de su juego en ataque y defensa detrás del home.

Y cuando se pensó que registraría un gran ascenso tras ese llamativo debut y todas las proyecciones que lo rodeaban desde que era un colegial, Pusey fue fracturado en una colisión en home plate por Scott Cousins de los Marlins, quien lo tackleó y le quebró el tobillo del pie izquierdo, sacándolo de acción toda la temporada y apenas era mayo.

El encontronazo fue tan violento que en el momento se le comparó con los choques entre Pete Rose y Roy Fosse en el Juego de Estrellas en 1970 o el de Iván Rodríguez con J. T. Snow para terminar la Serie de Campeonato del 2003 en la Liga Nacional. Pero en realidad, lo de Posey fue peor por el resultado y se temió por el futuro del receptor.

Sin embargo, después de trabajar intensamente en su rehabilitación, Posey regresó tan bien en el 2012 que se llevó el título de bateo con .336 en el viejo circuito, y a la vez, premio al Jugador Más Valioso. Agregó 24 jonrones y 103 carreras empujadas, mientras ayudaba a los Gigantes a obtener su segundo título de Serie Mundial en tres años.

Posey siguió acumulando logros y en 2014 llevó de nuevo a los Gigantes al cetro de la Serie Mundial y con .311, 22 jonrones y 89 remolques, fue sexto en la votación al Más Valioso. Ningún otro pelotero de los Gigantes, tuvo un WAR tan alto como el de Posey en ese período dinástico (2010-12-14) con 33.9, encima de Madison Bumgarner (27.6).

Y después de registrar el promedio más bajo de su carrera (.257) en 2019, Posey decidió no jugar en la recortada temporada del 2020 debido a la pandemia del Covid-19. Sin embargo, regresó este año con .304, 18 toletazos y 57 remolques para acumular un 3.5 de WAR, que muestra la plenitud en la que estaba su carrera en este punto.

Ningún jugador de posición menor de 35 años y con un WAR de 3.5 se había retirado del beisbol desde que lo hizo Roy Cullenbine de los Tigres en 1947, tras acumular 4.4. Posey se va después de una tremenda actuación y además luego de que los Gigantes registraran la temporada más ganadora (107) en la historia de la franquicia.

Posey tenía tan buen ojo y juicio a la hora de batear que en 5,607 apariciones al plato, solo se ponchó 168 veces. Y de ese total de abanicados, 46 fueron sin tirarle ante lanzamientos que iban fuera de la zona de strikes. En el 2015, Posey vio 72 disparos encima de 97 millas y solo abanicó uno, mientras registraba .421 (21-9) a esas velocidades.

Pero no solo fue bueno al bate. Atrapó al 33 por ciento de los corredores que le salieron al robo. El promedio de las Grandes Ligas es 29 por ciento. Además, nunca tuvo una temporada de más de cinco passed balls. En su carrera solo cometió 27 passed balls en 9,291.2 innings, para un promedio de uno cada 344 episodios.

Ese average es mejor que el de Yadier Molina, quien comete el passed ball cada 186 episodios. Y usted sabe que a Molina se le considera el referente entre los receptores de mejor defensiva en esta época. Incluso, aventaja a Molina en WAR con 44.9 contra 42.1 a pesar de que Molina ha jugado cuatro temporadas más en su carrera.

Hay quienes consideran que como Posey no sumó 2,000 hits (dio 1,500) ni bateó 200 jonrones (158) ni remolcó 1000 carreras (729), no debe entrar al Salón de la Fama. Incluso en el sistema de monitoreo de estadísticas de Bill James para el Salón de la Fama tiene 79, siendo 100 un buen chance de ir a Cooperstown.

Sin embargo, en el poco tiempo que jugó fue una figura de impacto. Fue a siete Juegos de Estrellas, ganó un título de Más Valioso, otro de líder de bateo, un Guante de Oro y tres Series Mundiales, detalles que todavía tienen peso entre los votantes de la vieja guardia para el Salón de la Fama. Yo creo que entra.

Edgard Rodríguez está en Twitter: @EdgardR

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí