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Los fracasos soviético y cubano

El teólogo de la liberación, Frei Betto, se quedó estancado en los años 70, cuando algunos cristianos ingenuamente mezclaban cristianismo y marxismo, admirando a Fidel Castro y la revolución cubana. Mientras otros teólogos de la liberación, como Gustavo Gutiérrez, lograron evolucionar hasta reconocer que la doctrina social de la Iglesia no necesita del marxismo, pues Marx, Engels o Lenin no tienen nada que agregarle al Evangelio de Jesucristo.

La doctrina social de la Iglesia, basada en el Evangelio y desarrollada en las encíclicas sociales de los papas, incluye las inquietudes de la teología de la liberación: que Jesucristo vino a salvarnos, o sea, a liberarnos del pecado y de sus consecuencias, entre las cuales están las estructuras sociales, económicas y políticas injustas; estructuras de pecado, de lo cual el ser humano debe ser liberado. Que la salvación que quiere darnos Dios no solo es espiritual, para después de la muerte, sino también de las injusticias sufridas en esta vida. Está claro que esto es parte de nuestra doctrina cristiana, y no necesitamos de Marx para saberlo.

Frei Betto escribió: “…si eres rico en Brasil y te vas a vivir a Cuba, conocerás el infierno. No podrás cambiar de coche cada año, comprar ropa de diseño, viajar con frecuencia de vacaciones al extranjero… Si eres de clase media, prepárate para conocer el purgatorio; hay que tener paciencia en las colas de los mercados, muchos productos disponibles este mes pueden no encontrarse el próximo debido a la inconstancia de las importaciones. Sin embargo, si eres asalariado, pobre, sin hogar o sin tierra, prepárate para conocer el paraíso: la Revolución garantizará tus tres derechos humanos fundamentales: la alimentación, la salud y la educación, así como la vivienda y el trabajo”.

Entiendo su error, porque es parecido al que en mi juventud cometí al comparar el “tercer mundo” latinoamericano ¡donde la miseria abunda! con la Unión Soviética, donde no había desempleados ni limosneros. Creí que había visto la solución a la pobreza. Pero no era así. Era un espejismo. Dejando de lado aspectos muy valiosos e importantes como son la falta de libertad, la represión (contra el derecho fundamental a la vida y a la integridad física) y las violaciones a otros derechos humanos fundamentales, veámoslo solamente desde la economía. Tampoco voy a referirme a las desigualdades entre los jerarcas del Partido Comunista y el resto del pueblo, ni a la corrupción tanto en la antigua Unión Soviética como en Cuba.

Rusia y demás países de Europa Oriental tenían capacidad de desarrollarse como los de Europa Occidental. Pero aunque, ciertamente, en el comunismo no tenían miseria y todos tenían acceso a salud y educación, su nivel de vida era muy pobre comparado con el de Europa Occidental. Tenían estancada su economía, como reconoció Mijaíl Gorbachov. Todos esos países, practicando un capitalismo con justicia social, hubieran logrado un nivel de vida parecido al de Europa Occidental. Hoy algunos países excomunistas ya lo lograron, lo cual confirma lo dicho. El error fue comparar el “tercer mundo” latinoamericano (o africano) con los países comunistas europeos. ¡Debía compararse Europa con Europa! Como hubiera sido comparar las dos Alemanias.

Sobre Cuba, lo dicho por Frei Betto fue parcialmente cierto en los años 60-70, cuando los soviéticos mantenían artificialmente a Cuba con —como mínimo— un millón de dólares diario, luciéndola como “escaparate” frente a los pobres de Latinoamérica. Por eso todos comían, aunque no comieran bien. Hoy los cubanos están, literalmente, padeciendo hambre, y el Gobierno toma desesperadamente “medidas capitalistas” para sobrevivir en la miseria, además de exportar médicos alquilándolos como esclavos y aprovechándose de las remesas familiares. Recordemos que Cuba no tiene ningún bloqueo de Estados Unidos; tiene un embargo para no comerciar con empresas estadounidenses, ¡pero puede hacerlo con el resto del mundo! ¿Entonces? ¡Su miseria es producida únicamente por el sistema comunista!

El autor es abogado y comentarista de temas políticos y religiosos

www.adolfomirandasaenz.blogspot.com

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