Los Dodgers de Los Ángeles, ampliamente considerados el mejor equipo del beisbol, aun cuando no lograron alcanzar a los Gigantes de San Francisco en la carrera por la cima de la División Oeste, tendrán una primera prueba a su carácter esta noche (6:10), cuando se enfrenten a los Cardenales de San Luis en el Dodger Stadium.
Este es el duelo de los comodines en la Liga Nacional, que coloca frente a frente a un ganador de 106 partidos en la temporada regular, y a otro, que terminó con 90 victorias, en una campaña en la que asombró al mundo del beisbol con una histórica racha de 17 triunfos.
Esas 16 victorias de diferencia en el balance de los Dodgers (106-56), y los Cardenales (90-72), sublíderes del Centro, es la brecha más grande entre dos equipos que se miden en un desafío de wild cards, desde que este formato fue establecido en 2012.
Disponer de un mejor equipo en todas las áreas, jugar en casa y tener un abridor como Max Scherzer, sitúan a los Dodgers como los claros favoritos para imponerse en este partido, sin embargo, no hay garantías de nada cuando se juega un solo partido y lo esencial será lo que se haga ahora.
“Aquí no importa lo que hayas hecho. Las estadísticas, los logros que hayas obtenido. Lo más importante es juegues el mejor beisbol posible ahora. Así es como se ganan estos partidos”, dijo Scherzer, quien abre por los Dodgers ante el también veterano Adam Wainwright, en este crucial partido.
Scherzer muy dominante
Los Cardenales tienen una batería seria, en la que hay tres hombres de 30 jonrones este año: Nolan Arenado (34), Tyler O’Neill (34) y Paul Goldschmidt (31), más Paul Dejong (18), Dylan Carlson (18) y Harrison Hader (16). Los Dodgers tienen uno de 30 (Max Muncy, 36), pero cuentan con cinco más de 20 al menos cada uno.
Justin Turner (27), Will Smith (25), Mookie Betts (23) y Chris Taylor (20), más Trea Turner (28), quien además de ser el líder de bateo (.328), disparó diez cuadrangulares con los Dodgers, luego de acumular 18 para Washington, antes de ser cambiado a finales de julio. Y Corey Seager, quien ha vuelto caliente tras las lesiones.
Scherzer les lanzó dos veces este año a los Cardenales y tuvo 2-0 y 0.00 en 14 innings, con 10 hits, una carrera sucia, 22 ponches, mientras que Wainwright contra los Dodgers, 1-0 y 4.32 en 8.1 episodios, con siete imparables, cuatro anotaciones limpias y cuatro ponches, en la única apertura que tuvo contra ellos.
Scherzer ha redondeado un balance de 15-4 y 2.46 este año, con 236 ponches en 179.1 innings, registró 7-0 y 1.98 desde que se unió a los Dodgers, quienes ganaron las 11 aperturas realizadas por el veterano derecho. San Luis confía en Wainwright (17-7 y 3.05), quien revitalizó su dilatada carrera a los 40 años de edad.
A diferencia de Scherzer, que es un ponchador, Wainwright intenta obligar a los bateadores a contactos débiles. Tiene una de las mejores curvas y su sinker está bien calificado, lo mismo que su cutter, pero cuando desea un ponche, la curva es su mejor opción. Scherzer lanza a 95 millas y la marca de su casa es el slider, además del cambio.
Historia en contra
Los Dodgers son favoritos, aun cuando la serie entre estos clubes terminó 3-3 en la temporada regular, y además, históricamente no les ha ido bien a los californianos contra los Cardenales. En cinco series que se han enfrentado, los de San Luis han ganado cuatro. Este será el sexto enfrentamiento más allá de la fase regular.
San Luis derrotó 4-2 a los Dodgers en la Serie de Campeonato de 1985, cuando el famoso jonrón de Ozzie Smith. Les volvió a ganar 3-1 en la Serie Divisional de 2004; 4-2 en la Serie de Campeonato de 2013 y 3-1 en Serie Divisional en 2014. El único triunfo de los Dodgers llegó mediante una barrida 3-0 en Serie Divisional en 2009.
Sin embargo, como ha dicho Scherzer, todo eso es historia y lo determinante será lo que hagan hoy. Y en un partido, todo puede ocurrir, a pesar de los súper talentosos que se ven los Dodgers y lo modesto que pueden lucir los Cardenales, quienes también tienen talento y además han jugado con mucha inspiración este año.