Luchar

LA PRENSA/ iStock

Vida Plena con Nadia Vado: Luchar versus fluir

Mucho se habla de luchar por nuestras metas y sueños lo cual es acertado, el asunto es cómo lo hacemos.

La palabra luchar ya trae consigo una connotación de conflicto, oposición o pelea. En el fondo dicha palabra nos envía un mensaje de que es necesario hacer un gran esfuerzo o sacrificio para que algo se dé o cambie.

Esforzarse para alcanzar lo que deseamos es oportuno, siempre y cuando no perdamos el balance necesario en la vida. Muchas veces insistimos en alcanzar algo que puede llevarnos a los extremos y producir desgaste. Por ejemplo: sacar a flote un emprendimiento que implica trabajar en exceso, sacrificando nuestra salud y nuestras relaciones familiares.

Por otro lado, existe otro tipo de lucha que ocurre cuando queremos cambiar algo externo, como personas o circunstancias que están fuera de nuestro control. Las personas que luchan por una determinada causa y se sobreesfuerzan nadando contra la corriente, pueden experimentar desgaste, enfermarse y decepcionarse si las cosas no salen como desean.

La invitación es a vivir nuestros esfuerzos de otra manera, que es fluyendo como un río. Este lleva su curso y va atravesando los obstáculos o piedras, sin estancarse. Esto significa que cuando algo no sale como lo esperado, hay que soltar y continuar sin frustrarnos. Muchas veces las cosas llegarán de otra forma y en otro momento.

Para vivir con mayor fluidez y flexibilidad es necesario:

1. Aceptar lo que no se puede cambiar. Resistir o negar una realidad es doloroso. Es importante saber que no tendremos el control de todo y aún así podemos mantenernos seguros.

2. Entregar, rendir y confiar en tu poder superior. La rendición no es un acto de darte por vencido. Es todo lo contrario, es un acto de soltar y dejar que una energía superior a nosotros (Dios) haga el trabajo y eso aliviane tu carga.

3. Evitar forzar las cosas. Es importante siempre apuntar a la excelencia, dar lo mejor para luego esperar lo que tiene que venir. Cuando las situaciones son forzadas, partimos de la escasez y se produce un efecto contraproducente. Desapegarnos de los resultados esperados nos da libertad interior.

4. Disfrutar el presente. Cuando estamos empecinados en que algo ocurra, podríamos estar tan enfocados en el resultado del futuro que nos olvidamos de vivir el ahora.

5. Trabajar en tu interior. Enriquecer tu vida espiritual te permite vivir con mayor llenura, paz y alegría, evitando caer en un espíritu de apego y temor.

Luchar no es sostenible, el desgaste limita nuestra capacidad de perseverancia para alcanzar lo que deseamos. Es importante disfrutar el camino y anteponer la paz interior como prioridad en nuestra vida.

Autora y conferencista.
www.nadiavado.com

Espectáculo luchar archivo

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí