Fray Damián de Asís a Nicaragua

Las tierras sagradas que el seráfico padre Francisco de Asís pisó han dado al mundo fervientes misioneros que revestidos del sayal franciscano dejaron todo para cumplir el mandato misionero: Id a todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.

Fue en la patria de Francisco y Clara de Asís que un 21 de octubre del año 1944 en la pequeña ciudad de Cittanova, región de Calabria, nace Cosimo Damián Muratori Verni.

Sus padres fueron don Luis Muratori y doña Catalina Verni, ambos ya en la presencia de Dios. Cabe destacar que su madre, mujer piadosa y devota, ejerció gran influencia espiritual en el pequeño Cosimo.

Siendo aún niño, Cosme Damián ingresó a la Asociación del Cordón de San Francisco. A muy temprana edad ingresa al Seminario Franciscano Montesanto en Todi. Luego cursa estudios de secundaria en el Seminario de Monteripo en Perugia, realiza su año de noviciado en el convento de Santísima Annunziata, en Amelia y el 17 de agosto de 1963 emitió la profesión temporal.

Realizó sus estudios de Filosofía en el Convento de San Damián en Asís, hizo estudios de Teología en Santa María de los Ángeles y el 15 de marzo de 1969 emitió la Profesión Solemne.

Fue ordenado sacerdote el 22 de agosto de 1971, ahora hace 50 años, de manos de monseñor Siro Silvestri, obispo de Foligno, en una ceremonia acompañado de su familia y amigos.

De 1971 a 1974 fue vicario parroquial en la parroquia San Juan Evangelista en Ponte d’Oddi-Perugia, de 1974 a 1976 fue misionero itinerante en las regiones de Toscana y Puglia, fundando varias comunidades neocatecumenales.

Llega a Nicaragua el 14 de marzo de 1976 como parte del grupo de misioneros franciscanos que partieron de la provincia de Asís, destinado a la parroquia de Matiguás y Río Blanco, en compañía de fray Antonino Vaccaro y fray Domingo Pepe.

Acompaña la fraternidad durante el martirio de fray Tomás Zavaleta. Sería él mismo quien recogería en las montañas de Matiguás los restos del mártir asesinado por una mina de contacto. En 1982 es elegido custodio de la Custodia de San Francisco de Asís en Nicaragua, el 12 de diciembre de 1983 es elegido en el Templo de San Francisco El Grande de La Antigua, Guatemala, primer vicario de la Vicaría Franciscana Nuestra Señora de Guadalupe de Centroamérica y Panamá, para luego ser elegido el 6 de junio de 1987 primer ministro Provincial de la misma entidad ya elevada a provincia.

Al consultar a sus superiores sobre su nombramiento y siendo él tan joven le respondieron: ¡Así, si cometes algún error, al menos diremos que fue porque eres todavía muy joven! De 1997 al 2000 estudia Teología Espiritual en la Universidad Pontificia Gregoriana obteniendo el título en Magna Cum Laude de Doctor en el año 2000 defendiendo la tesis sobre el Perfil Histórico y Espiritual del Beato Hermano Pedro, hoy Santo y en cuya causa entregó alma, vida y corazón para elevar a los altares al humilde franciscano seglar que con su vida y campana en mano predicó el evangelio del Señor en pobreza y misticismo por las empedradas calles de la Antigua Guatemala.

Fray Damián estuvo presente en su exhumación y reconocimiento arqueológico y llevó sobre sus hombros el centenario proceso de canonización culminado por el decreto de la congregación de la Causa de los Santos pronunciados a viva voz de labios de San Juan Pablo II.

En el año 2000 regresa a Nicaragua y es nombrado párroco de la iglesia de San Rafael Arcángel, donde gestiona su elevación a monumento artístico nacional, siendo aprobado por la Asamblea Nacional de Nicaragua que sesionó para esa ocasión en el templo parroquial.

En 2003 regresa a Guatemala siendo nombrado vicario provincial de la Provincia Franciscana Nuestra Señora de Guadalupe, guardián y rector de San Francisco el Grande en La Antigua, Guatemala, donde su huella sigue estando muy marcada en el corazón de los chapines, donde funda obras sociales, comedores y trabaja para la construcción del Hogar de Nuestra Señora del Socorro, funda la capilla de adoración perpetua del Santísimo Sacramento y promueve grandemente la devoción al Santo Hermano Pedro y otros frailes muertos en olor a Santidad, entre ellos el reciente beato fray Tulio Maruzzo.

Creciendo la fama del Siervo de Dios Odorico D’Andrea, participa junto a representantes de la Diócesis de Asís y de Jinotega en la exhumación de los restos incorruptos de fray Odorico en el año 2006.

En enero del 2012 regresa a Nicaragua y es nuevamente nombrado párroco de esta parroquia, desde en enero del 2013 es rector del Santuario El Tepeyac, procurando su renovación para recibir a los miles de peregrinos que año con año peregrinan a la tumba del Siervo de Dios.

En torno a la figura del padre Odorico de la cual fray Damián es su máximo impulsador, podemos mencionar algunos de sus logros más destacados:

  • El 25 de mayo de 1995 junto a otros frailes y monseñor Pedro Lisímaco Vílchez deciden postular a la causa de beatificación de fray Odorico.
  • En marzo del 2000, para la celebración del décimo aniversario de la muerte de fray Odorico, fray Damián inicia las celebraciones campales esta vez presidida por monseñor Vílchez en el parque central de esta ciudad.
  • Asiste y organiza los diferentes grupos tanto espiritual como físicamente desde las juntas directivas que apoyan en la promoción y difusión de la causa de fray Odorico, así como la conformación del Grupo 24 horas para el padre Odorico.
  • Organizó las primeras peregrinaciones a la comunidad La Naranja donde se celebró la histórica Misa por la Paz el 3 de mayo de 1988 presidida por fray Odorico.
  • Sus obras materiales son numerosas, desde acueductos y clínicas hasta iluminación y capillas, creación del campo Divina Providencia en San Rafael del Norte y Campo Reina de la Paz en la comunidad de la Naranja.

Su ímpetu, su carácter firme y valiente, su celo misionero y su encarnada sotana franciscana han acompañado a fray Damián en estos 50 años en los que su brillante pelo blanco y sus pies cansados por el ir y venir de sus sandalias franciscanas, son el testigo mudo de una vida desgastada por el prójimo.

Sus múltiples obras sociales y su entrega humanitaria hacen de él un digno ciudadano de esta patria nicaragüense que ha hecho suya en cada acción realizada en pro de los más desfavorecidos.

San Rafael del Norte, sus comunidades y los nicaragüenses, agradecen a la Santísima Virgen, en la Solemnidad de Santa María Reina el domingo 22 de agosto, por la feliz providencia de enviar a este digno hijo de Francisco de Asís a estas tierras tan necesitadas y sedientas del evangelio.

¡Gracias por su servicio, en su patria Nicaragua!

El autor es médico católico de San Rafael del Norte.

 

 

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