La Plataforma Nicaragüense de Redes de ONG, que aglutina a 6 redes y 100 organizaciones de la sociedad civil, ha emitido una declaración de repudio a la decisión del régimen de cancelar la personalidad jurídica de otros 15 organismos de esta naturaleza.
Estas otras 15 ONG condenadas a muerte se suman a las numerosas que ya han sido liquidadas por el régimen, en su campaña de exterminio de las diferentes expresiones democráticas y autónomas de la sociedad civil, incluyendo aquellas cuyas actividades son estrictamente humanitarias.
En realidad, no solo a las ONG con fines políticos no partidistas está decapitando la guillotina gubernamental y legislativa del régimen. Nos referimos a las organizaciones civiles que se han dedicado a construir cultura ciudadana, a la formación cívica con base en los valores democráticos, al empoderamiento de la mujer y los jóvenes y al fomento del respeto a los derechos humanos.
También las ONG cuyos propósitos y actividades son exclusivamente de sentido social y propósito humanitario, así como para procurar el mejoramiento económico de la gente más desfavorecida por el sistema, han caído y siguen cayendo bajo la cuchilla implacable de un régimen que, evidentemente, ha hecho propia la regla fascista de que nada se debe hacer ni permitir fuera del control del Estado.
El caso de las ONG internacionales Oxfam Intermón y Oxfam Ibis, que han sido sentenciadas a desaparecer en Nicaragua, es representativo del daño social que esto causa. El director regional de Oxfam para América Latina y el Caribe, Simon Ticehurst, al lamentar la decisión del Gobierno de Nicaragua de cancelar a estos organismos informó que casi 130 mil nicaragüenses estaban siendo beneficiados por ellos, en diferentes proyectos de ayuda humanitaria, derechos humanos del ámbito social, producción agrícola con criterio ecológico y cuidado del medioambiente.
Oxfam Internacional es una organización filantrópica que opera en casi 70 países, financiando y ejecutando proyectos progresistas como los que venía realizando en Nicaragua desde hace unos 40 años. Su nombre, Oxfam, deriva del Comité de Oxford de Ayuda contra el Hambre, formado en 1942 en Gran Bretaña por un grupo de personas humanistas que se movilizaron para colectar y enviar ayuda alimentaria a gente hambrienta en los países ocupados por la Alemania nazi, en plena II Guerra Mundial.
Después de la guerra Oxfam siguió enviando ayuda a la gente de Europa más afectada por el conflicto bélico. Posteriormente se orientó a apoyar las personas necesitadas de los países pobres, incluyendo a Nicaragua, donde lamentablemente por ahora ya no podrá seguir ayudando a nadie.
Las ONG locales e internacionales desempeñan una función socioeconómica, cultural y cívica muy constructiva, donde las autoridades les permiten funcionar e inclusive las apoyan. Ellas contribuyen significativamente al desarrollo humano y el progreso económico, social y cultural. De manera que es lamentable que en Nicaragua sean perseguidas y canceladas por el régimen.
Pero sin duda que cuando la democracia sea restaurada en este país, las organizaciones de la sociedad civil y en general las ONG nacionales e internacionales podrán volver a realizar sus generosas y encomiables actividades.