En junio, los ingredientes para la tercera pelea entre Román González y Juan Francisco Estrada iniciaron a juntarse. Primero el promotor Eddie Hearn relevó la fecha: 16 de octubre, agregando que aún faltaban algunos detalles por concretarse, más tarde dio a conocer que el Forum en Inglewood o el Staples Center de Los Ángeles estaban en la baraja de posibles localidades. Existía una fuerte corriente para que la pelea se diera sí o sí en California, lugar donde Chocolatito ha causado impacto a lo largo de su carrera y hasta ha sido estelarista. Y aunque no ha habido un comunicado oficial anunciando la pelea, el Gallo publicó una foto con un texto diciendo: “Dándole con todo para este 16 de octubre”, eso fue el 18 de agosto y de esa manera anunciaba el principio de su campamento en la altura de México.
Este lunes, el campeón azteca de las 115 libras del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) y de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), subió más fotografías de la reconcentración en donde corrió 10 kilómetros por la mañana. No obstante, eso contrasta mucho con Román González, quien a 54 días del combate, menos de dos meses, no da señales de vida ni de estar reconcentrado. Su entrenador Marcos Caballero durante el combate de los Gemelos Alvarado, a quienes asistió en la esquina, aseguró no tener ninguna confirmación que el combate se dará el 16 de octubre y tampoco tenía fecha del campamento, en otras palabras Chocolatito no ha iniciado su proceso de preparación intensa para la trilogía.
Grave antecedente
Existe un grave antecedente que podría impulsar a Román no necesitar tanto tiempo de sacrificio en el gimnasio para dar una monumental presentación sobre la tarima. Para la segunda pelea con el Gallo, la cual finalizó en triunfo para el mexicano en Dallas, Texas, González había informado a canales oficialistas que el combate no se daría porque no había mucho tiempo para montar un campamento y había pospuesto su viaje a Coachella, una semana más tarde lo habían convencido con la bolsa y tomó un vuelo a reconcentrarse con Marcos Caballero. El tetracampeón llegó a mitad de enero a los Estados Unidos y tuvo dos meses de preparación, era la primera que no se adiestraba tres meses para una reyerta de gran magnitud. El resultado fue impresionante, lanzando más de mil golpes y reviviendo su carrera en el alto nivel, a pesar de la injusta derrota.
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¿Será que Román hará algo similar o pedirá otra fecha? Aún hay muchas incógnitas por resolver, pero lo cierto es que si González pelea el 16 de octubre, será la primera vez en su carrera que afronta un combate en Estados Unidos con menos de dos meses de campamento, ya es conocido que en Nicaragua no tiene la tranquilidad requerida para concentrarse plenamente.