El ansiado cañonero zurdo de poder que los Yanquis han buscado con desesperación para que aproveche las ventajas que ofrece la cercana barda del jardín derecho en el estadio neoyorquino, pudo haber sido conseguido anoche, tras la obtención del artillero Joey Gallo, desde los Rangers de Texas, a cambio de cuatro prospectos.
Pero Gallo es también la esperanza para fortalecer una alineación que no ha producido con consistencia durante toda la temporada, y que además, por estar repleta de bateadores derechos, necesita poder desde el perfil izquierdo para conseguir cierto balance, mientras se intenta salvar una campaña plagada de irregularidades.
Gallo es también un bateador que mucho se poncha y podría agregar a la vez, una buena cuota de «abanicados» para los Yanquis, quienes con su promedio de 4.15 carreras anotadas por partido, solo superan a los Orioles (4.15) y a los Rangers (3.85) en la Liga Americana. Están en el puesto 12 entre los clubes del joven circuito.
A cambio de Gallo, los Rangers van a recibir a cuatro jugadores de las Ligas Menores. El shortstop Josh Smith (prospecto número 14 de los Yanquis, según MLB Pipeline), al segunda base Ezequiel Durán (prospecto número 15), al jardinero Trevor Hauver (número 23) y al lanzador Glenn Otto (número 28).
Gallo, de 27 años, y quien será agente libre hasta después de la temporada del 2022, tiene .223/.379/490 en su línea ofensiva, con 25 jonrones y 55 remolques en 95 juegos. En su trayectoria tiene dos temporadas de 40 jonrones (41 en 2017 y 40 en 2018), mientras va a dos Juegos de Estrellas y gana un Guante de Oro.
Puede jugar en cualquiera de los tres jardines, además de la tercera y la primera base, por lo que el mánager Aaron Boone tendrá mucha flexibilidad en su line up. Su brazo es uno de los mejores de las Grandes Ligas. Tiene un buen juicio (lidera las Grandes Ligas con 74 bases), pero se poncha mucho también (125).
Junto a Aaron Judge, Giancarlo Stanton y Gary Sánchez, Gallo dará forma a una poderosa alineación que puede conectar muchos jonrones y tragarse muchos ponches. Ya veremos qué es lo que más pesa a la hora del recuento final. Sin embargo, para Gallo es una oportunidad de llevar su carrera a otro nivel.
Otras transacciones
En ruta hacia la fecha límite para hacer transacciones directas y secretas entre los equipos (viernes a las 2:00 de la tarde, hora de Nicaragua), los clubes siguen realizando movimientos para fortalecerse. Los Cerveceros consiguieron a Eduardo Escoba desde Arizona, por el jardinero Cooper Hummel y el infielder Alberto Ciprián.
Escobar es un infielder venezolano de 32 años, con 11 temporadas de experiencia en las Mayores, cuatro de ellas con al menos 20 jonrones, incluyendo 35 en 2019. Juega en cualquier parte del infield y también en los jardines. Este año fue al Juego de Estrellas y Arizona pensó que era el momento de cambiarlo para obtener prospectos.
Los Marlins enviaron al artillero dominicano Starling Marte a los Atléticos de Oakland a cambio del zurdo de origen peruano-venezolano, Jesús Luzardo. Marte presenta .306 este año con siete jonrones y 25 remolques, mientras que Luzardo, de 23 años, tenía 2-4 y 6.87, con 40 ponches en 38 innings. Se espera que sea un abridor.
Los Piratas enviaron al zurdo Tyler Anderson a los Marineros a cambio del receptor Carter Bins y el lanzador Joaquín Tejada. Anderson de 31 años, llevaba 5-8 y 4.35 en 103.1 inning. Seattle también canjeó a los tiradores Kendall Graveman y Rafael Montero a los Astros, por el infielder Abraham Toro y el lanzador Joe Smith.
Los Yanquis enviaron a los lanzadores Justin Wilson y al mexicano Luis Cessa a los Rojos, a cambio de un jugador que será nombrado posteriormente. También se asegura que los Mulos habrían obtenido 1.4 millones de dólares en esta transacción, lo que habría ayudado a conseguir a Gallo sin pasarse el techo para el impuesto de lujo (210 millones de dólares).