El resultado de la prueba no sorprendió. Edwin Barberena quedó último entre 36 competidores en pistola de aire 10 metros. Pensar en el top era una utopía. A nivel mundial la competencia es alta en tiro deportivo. La evidencia es que ninguno de los otros cuatro del continente americano pasaron a la siguiente ronda, dominada por Asia (cinco clasificados) y Europa (3), el viernes por la noche en Managua —mediodía del sábado en Tokio—.
Barberena, de 21 años, se despidió en la fase clasificatoria de su prueba en sus primeros Juegos Olímpicos con 554 puntos, 10 puntos menos (564) de los registrados en los Juegos Panamericanos de Lima 2018, donde hizo la marca mínima de clasificación para los Juegos Olímpicos con series de 96, 97, 93, 95, 94 y 95. Ahora en Tokio el muchacho de Nindirí tuvo registro de 96, 90, 93, 92, 93 y 90.
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La nota más alta (96) de Barberena en Tokio fue la undécima mejor en esa serie, empatado con siete tiradores más y por encima de 17 que hicieron 95 o menos. Las dos de 90 fueron las segundas más bajas de las 216 series de la prueba, solo superada por los 89 puntos en la sexta serie de Philip Elague de Aruba, quien terminó penúltimo con 556 unidades.
Norma Ortega posee el mejor registro de un nica en Juegos Olímpicos. En esta misma prueba, en Barcelona 1992 alcanzó 572 puntos con series de 94, 94, 96, 95, 97 y 94. Las unidades de la quinta serie fueron la décima mejor marca entre 45 atletas y se ubicó en la clasificación general en la posición 35. Rafael Lacayo le sigue con el segundo mejor puntaje en la misma prueba, en Río 2016.
Lacayo, de 17 años en ese momento, logró 559 puntos (series de 98, 95, 95, 95, 93 y 94), colocándose en la clasificación general en el puesto 39 de 46 tiradores, sobresaliendo encima de varios medallistas panamericanos con participación en mundiales.