La periodista y presa política de la dictadura de Nicaragua, Cristiana Chamorro Barrios, ha sido honrada con el premio internacional Primera Enmienda que otorga anualmente la Fundación Eisenhower.
Cristiana es vicepresidenta de la Junta Directiva de LA PRENSA y miembro de su Consejo Editorial. Fue directora ejecutiva de la Fundación Violeta Barrios de Chamorro (FVBCH), la cual se autodisolvió en febrero de este año a fin de no someterse a la Ley de Agentes Extranjeros. Esta ley represiva que está recurrida por inconstitucional, fue dictada por el régimen para obligar a todas las personas naturales y jurídicas de la sociedad civil que reciben fondos de cooperación externa para sus actividades humanitarias, sociales, cívicas y democráticas, a registrarse como si fuesen personas al servicio de países extranjeros.
Cristiana se presentó públicamente como precandidata presidencial independiente, y antes de inscribirse como tal en la plataforma electoral opositora Alianza Ciudadana fue encarcelada por la dictadura y encerrada en su propio domicilio con régimen de casa por cárcel. Para justificar su encarcelamiento, la dictadura la acusa falazmente de haber cometido delito de lavado de dinero por medio de la FVBCH, porque con fondos de cooperación externa que recibía ejecutaba programas de profesionalización de periodistas independientes y de apoyo técnico y operacional a medios de comunicación que trabajan en condiciones precarias.
En cuanto al premio internacional que le ha sido otorgado a Cristiana Chamorro Barrios, se trata de un reconocimiento que la Fundación Eisenhower hace al periodismo que se funda en valores democráticos. El premio toma su nombre de la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos (EE.UU.), que prohíbe la adopción de cualquier medida legal que pueda coartar la libertad de pensamiento y expresión, de la cual la libertad de prensa es parte sustantiva.
Siguiendo el ejemplo de sus ilustres padres —el legendario director de LA PRENSA Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, y la primera mujer presidenta de Nicaragua, doña Violeta Barrios de Chamorro, quien desempeñó el alto cargo de manera ejemplarmente democrática—, Cristiana Chamorro Barrios se ha consagrado a la defensa de la libertad de prensa y la lucha por la democracia y el respeto a los derechos humanos. Y según las encuestas tiene el potencial necesario para derrotar a Daniel Ortega en unas elecciones libres, como lo derrotó doña Violeta en 1990.
Por eso es que la dictadura tiene a Cristiana Chamorro Barrios prisionera, como rea política y de conciencia. Y porque es “un paradigma de la libertad de expresión” —tal como la reconoce la Fundación Eisenhower—, Cristiana ha sido galardonada con el Premio Primera Enmienda al periodismo libre y democrático.