El costeño Santos Jarquín está empecinado en cumplir sus objetivos en el beisbol nacional: ser el pícher más dominante y vestir la camiseta de la Selección Nacional. El serpentinero de los Indios del Bóer es el actual líder en efectividad (1.38) y el máximo ponchador del Pomares 2021 con 107 «fusilados» en 81 entradas. Jarquín está encaminado a lograr la mejor frecuencia ponchadora de todos los tiempos en una campaña en la pelota criolla (con 100 o más entradas), ya que promedia 11.8 ponches por cada nueve episodios; el récord lo posee Elvin Orozco, quien promedió 10.7 abanicados en el Pomares 2013 (177 ponches en 148.2 innings).
A sus 22 años de edad, Jarquín es una pieza indispensable en la rotación de la Tribu, solo superado por Braulio Silva, quien es el líder en victorias de la liga con 14. El oriundo de Puerto Cabezas pasó del anonimato a ser considerado una de las nuevas joyas del picheo casero, luego de conseguir tres no hitters en el lapso de un año (dos de ellos los logró esta campaña). No obstante, en medio de su enorme rendimiento en el montículo, Jarquín ha sido víctima dos veces de la misma lesión en lo que va de la temporada. En marzo estuvo fuera durante quince días, debido a dolencias en sus costillas en la parte superior derecha y ahora se prevé que esté fuera por al menos 10 días.
El pasado viernes 9 de julio, Jarquín estaba en la lomita enfrentándose a la artillería de los Indígenas de Matagalpa en el Estadio Nacional Dennis Martínez, en Managua. Al momento de realizar uno de los envíos hacia el home plate, el derecho estuvo a punto de caerse y de inmediato sintió las molestias en la parte baja de las costillas derechas, y los malos pensamientos invadieron su cabeza. «Las molestias son entre la décima y undécima costilla, además de las primeras. Pasé esta semana en reposo y en tratamiento. Este sábado empecé a soltar el brazo y gracias a Dios el dolor ha disminuido en gran manera. El doctor me dijo que es una costocondritis (dolor en las costillas que viene acompañado por hinchazón)», detalló el lanzador.
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A su vez, Jarquín pensó que su problema estaba asociado a una enfermedad crónica, puesto que es la segunda vez que recae en la misma afectación. «Este problema me está afectando seguido, porque estoy cayendo mal a la hora de soltar el lanzamiento. Ahora voy a trabajar en mi mecánica de lanzar para caer de una forma más cómoda y no forzar demasiado mis costillas», añadió el derecho, quien espera poder regresar el próximo fin de semana, pero con una cantidad limitada de picheos y de innings.
Las lesiones, el talón de Aquiles del Bóer
Los Indios del Bóer no solo han batallado contra sus adversarios esta campaña en el Pomares, sino también con las lesiones. En la primera etapa sufrieron las bajas de Wuillians Vásquez, Jesús López, Javier Robles, Bismarck Rivera, Róger Marín y ahora Jarquín. Previo al arranque de la segunda ronda, Marín quedó fuera por el resto de la temporada, dado que sufrió una lesión en su brazo derecho.
Otro pícher que está atravesando por molestias es Heberto Pérez, quien se ha convertido en el cuarto abridor de los vigentes monarcas del Pomares. Ronald Tiffer, mánager del Bóer, está en vilo ante la posibilidad de perder a otro de sus tiradores. «Heberto presenta molestias en su codo y hombro izquierdo, sin embargo, él puede lanzar sin inconvenientes. Lo probamos y mantuvo su velocidad. Este domingo abrirá el cuarto juego ante la Costa Caribe y veremos cómo se desempeña para tomar una decisión, o si le damos reposo», enfatizó el timonel.