Familiares del preso político y exguerrillero sandinista, Víctor Hugo Tinoco, manifestaron preocupación por el estado de salud de su pariente, luego que oficiales de la Policía del régimen de Daniel Ortega les solicitaran que le llevaran a éste una tobillera que son utilizadas para tratar esguinces.
Tinoco fue secuestrado alrededor de las 9 de la noche de pasado domingo 13 de junio, en el parqueo del centro comercial Galerías Santo Domingo por civiles en una camioneta Hyundai. Antes había sido retenido por una patrulla policial cerca de su casa, pero lo dejaron ir. Ese mismo día fueron detenidos otros cuatro opositores del partido Unión Democrática Renovadora (Unamos), antes Movimiento Renovador Sandinista (MRS), la presidenta de Unamos, Suyén Barahona; el vicepresidente del partido y general en retiro del Ejército, Hugo Torres, y las dirigentes Dora María Téllez, exguerrillera sandinista y Ana Margarita Vijil.
«Se nos solicitó el lunes (12 de julio) una tobillera para un esguince en el miembro inferior derecho. No nos dijeron por qué lo solicitaban, sólo mandaron la receta pidiendo la tobillera. Cuando mi hermana le preguntó a un oficial, este le dijo que él estaba bien, que era una molestia, pero que él caminaba bien. De ahí no nos han dado mayor información», detalló Arlen Tinoco, hija del exguerrillero sandinista.
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No descartan que haya sido golpeado
Tras su detención, mediante un comunicado la Policía informó que Tinoco está siendo investigado por haber realizado «actos que menoscaban la independencia, la soberanía, y la autodeterminación, incitar a la injerencia extranjera en los asuntos internos, pedir intervenciones militares, organizarse con financiamiento de potencias extranjeras para ejecutar actos de terrorismo y desestabilización, proponer y gestionar bloqueos económicos, comerciales y de operaciones financieras en contra del país y sus instituciones, demandar, exaltar y aplaudir la imposición de sanciones contra el Estado de Nicaragua y sus ciudadanos, y lesionar los intereses supremos de la nación».
Tinoco dijo que su papá es un hombre de 67 años de edad que padece enfermedades crónicas. «Es hipertenso, tiene problemas de broncoespasmos por asma, pos-Covid, tenemos temor por mi papá», manifestó. Para tratarle los padecimientos, los familiares de Tinoco le han llevado hasta las instalaciones de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), conocidas como el nuevo «Chipote», antihipertensivos, vitaminas y ansiolíticos, pero desconocen si éste los recibe, ya que desde hace 31 días no han podido verlo y comprobar que está en ese lugar.
«Es una posibilidad que los policías lo hayan golpeado. Nos preocupa que no le hayan hecho radiografía y no saber si lo que tiene es una fractura. Pues la recetas que nos llegan son de médicos generales recién egresados. Mi papá se ejercita diariamente y jugó fútbol por muchos años en su juventud y nunca se había lesionado», recuerda Tinoco.
Desde el 28 de mayo, el régimen ha detenido a 26 personas. Entre los secuestrados están precandidatos presidenciales, líderes opositores, extrabajadores de la Fundación Violeta Barrios de Chamorro, un exdirectivo de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Social (Funides) y un cronista deportivo que mantenía activa crítica a la función pública. No obstante, en el marco de las protestas sociales de abril de 2018 aún están detenidos 120 reos de conciencia.