El influyente periódico estadounidense The Washington Post publicó este jueves, en su versión digital, un artículo de opinión escrito de manera conjunta por Bertha Valle y Victoria Cárdenas, esposas de los precandidatos presidenciales Félix Maradiaga y Juan Sebastián Chamorro, respectivamente.
Los dirigentes de la oposición y aspirantes a la Presidencia de Nicaragua, Maradiaga y Chamorro, cumplieron este 1 de julio 23 días de haber sido «secuestrados» por la dictadura de Daniel Ortega. Ambos fueron detenidos por la Policía el pasado 8 de junio y se sumaron a la lista de más de 130 presos políticos que el régimen mantiene, desde el 2018, en las cárceles por denunciar las violaciones de los derechos humanos en el país.
El artículo se titula «Ortega secuestró a nuestros maridos. El mundo debe actuar para salvarlos y la democracia en Nicaragua».
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Las esposas de los aspirantes a la Presidencia una vez más denunciaron las arbitrariedades realizadas por el régimen durante el proceso de detención y aseguraron que desde el 8 de junio Maradiaga y Chamorro no han podido tener ningún contacto con sus familiares ni con sus abogados. «Nos preocupamos constantemente por su seguridad, salud y bienestar», afirmaron.
«Los arrestos de nuestros maridos son solo dos de una amplia campaña de Ortega para aplastar cualquier oposición a su gobierno antes de las elecciones presidenciales de noviembre: cinco precandidatos presidenciales se encuentran entre los al menos 16 líderes de la oposición que han sido encarcelados», dijeron Valle y Cárdenas.
Agregaron que Ortega ha reforzado su férreo control del poder para asegurarse que ningún candidato creíble pueda oponerse a él. En estas circunstancias —dijeron las esposas de los opositores— no se pueden llevar a cabo elecciones libres y justas. «Instamos a la comunidad internacional a hacer más para abogar por la liberación de nuestros maridos y de los más de 130 presos políticos que se encuentran actualmente detenidos en Nicaragua».

Sobre la trayectoria de Maradiaga, su esposa escribió en ese artículo que desde 1990 que el opositor regresó a Nicaragua lo hizo para reconstruir el país. Dijo que en Estados Unidos, estudió sobre la no violencia, la participación ciudadana y la democracia.
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«En Nicaragua, llegó a ser secretario general del Ministerio de Defensa y luego dirigió un destacado grupo de expertos. Más tarde se convirtió en líder de un grupo de oposición formado en respuesta a la masacre de Ortega que comenzó en abril de 2018 de cientos de manifestantes no violentos. Félix ha dedicado su vida profesional al servicio público y la sociedad civil», destacó Valle.
Por su parte, Victoria Cárdenas manifestó que como economista, Juan Sebastián siempre ha imaginado una Nicaragua más próspera para todos. Se desempeñó como viceministro de Finanzas y luego dirigió un grupo de expertos económicos y fue líder de un importante grupo de oposición. «Ha sido un firme defensor de la responsabilidad del gobierno, las reformas democráticas y la justicia para las víctimas de abusos contra los derechos humanos», dijo.

Llamado a la comunidad internacional
Maradiaga y Chamorro anunciaron sus intenciones de ser presidente de Nicaragua en febrero de este año y según sus esposas, a pesar de ser competidores en las primarias presidenciales, ambos hombres están unidos e impulsados por su visión compartida de una Nicaragua mejor. «Lo más fundamental es que quieren que nuestro país sea una democracia floreciente donde se respeten y defiendan los derechos humanos, donde el pueblo nicaragüense pueda elegir libremente a sus líderes y donde todos los ciudadanos puedan prosperar», enfatizaron.
Las mujeres concluyeron con un llamado a la comunidad internacional, incluidas las Naciones Unidas, la Organización de los Estados Americanos, los Estados Unidos y otros gobiernos democráticos de América y todo el mundo, a exigir y actuar para asegurar la liberación de Félix, Juan Sebastián y más de 130 presos políticos retenidos por el régimen de Ortega.
«Como esposas y madres, no elegimos la vida política. Pero debemos defender a nuestros maridos detenidos cuyas voces han sido silenciadas. Nos solidarizamos con las familias de todos los presos políticos de nuestro país. Y no descansaremos hasta que nuestros maridos sean libres y sus sueños de una Nicaragua democrática se hayan hecho realidad», concluyeron.