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Jonathan Loáisiga ha sido la mejor noticia en el deporte nicaragüense hasta el momento. Aún falta mucho en la temporada y en el 2021 en general, pero este relevista de los Yanquis ha hecho bien sus deberes.
Después de su victoria del jueves, Jonathan mejoró a 4-2 y 2.39 su récord en una campaña en la que saltó a la superficie como uno de los relevistas más confiables del equipo de Nueva York.
La temporada aún no llega a su primer tercio y el nica ya ha lanzado en 21 partidos. Incluso sus 26.1 innings acumulados son la segunda cifra más alta en su carrera, solo detrás de los 31.2 episodios en 2019.
Se trata de un Loáisiga en plena evolución, etapa en la que además de mostrar más potencia en sus disparos, ha enseñado, a la vez, más precisión y eso lo ha convertido en un lanzador más dominante.
Nadie sabe qué sucederá en el futuro cercano, pero si continúa saludable y motivado como hasta ahora, seguro vamos a ver una historia importante de parte de Jonathan en las Grandes Ligas.
Loáisiga pasó de admitir un promedio de 9.5 hits por cada nueve innings en 2018 a 8.8 en 2019 y 8.2 en 2020. Este año tiene 7.2. A la vez mejora su promedio de bases por bolas: 4.5 en el 2019, 2.7 en 2020 y 1.7 ahora.
Una consecuencia natural de esas variantes es la disminución del whip, que mide el promedio de gente que se le embasa mediante hits y boletos. En 2018 tuvo 1.54, 1.48 en 2019 y 1.21 en 2020. Ahora tiene 0.98.
Y aunque su frecuencia ponchadora ha bajado, eso tiene que ver con un cambio en su perfil: ahora es un lanzador que provoca muchas rolas. El 60.6 por ciento de los batazos que le conectan, son por el piso.
En 2019, solo el 40.0 por ciento de los batazos eran rolas. En el 2020 mejoró a 50.8. Y ahora anda en unos niveles que caracterizan a los especialistas en sinker, como el zurdo Zack Britton, quien está por volver.
Junto a Aroldis Chapman y Chad Green son la tripleta de relevistas más confiables en los Yanquis. A menudo son usados con el partido en ventaja o en línea. Y con Green reemplazan a Chapman cuando este no está disponible.
Hace unos meses, la revista Baseball America le vaticinó un futuro como el cerrador en los Yanquis, un rol que ha hecho bien en los dos chances de salvar juego que ha tenido este año. Por ahora tiene dos salvamentos y ha sostenido seis.
A su récord de 4-2 y 2.39, el nica le suma 23 ponches en 26.1 innings, con 21 hits, nueve carreras, siete limpias, cinco bases y dos jonrones, con dos golpeados y tres wild pitches, en sus 21 participaciones este año.
Jonathan, de mantenerse saludable y dominante como hasta ahora, tiene la proyección de actuar en 60 juegos y caminar unos 70 innings. De lograrlo, daría más valor a sus acciones y mejorará mucho su salario.
Al haber ganado el jueves, Loáisiga mejoró a 11-4 y 3.92 las estadísticas en su carrera, más cerca de los 15 triunfos que acumuló JC Ramírez o los 16 de Wilton López, aunque aún lejos de los 32 de Erasmo Ramírez y los 35 de Albert Williams.
No obstante, con su 1.1 de WAR, Jonathan ya dejó atrás a varios big leaguers pinoleros y tiene la ventaja de seguir creciendo, mientras ayuda a los Yanquis en situaciones complicadas como las que ha sorteado.
Edgard Rodríguez está en Twitter: @EdgardR
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