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Aunque ciertamente, nadie es viejo mientras tiene salud y es capaz de producir, el beisbol del Pomares parece estar en un claro regreso al pasado con la reincorporación de jugadores veteranos a sus equipos.
En León se espera el retorno de Esteban Ramírez, un artillero de 41 años y tras cinco temporadas fuera. En Boaco, la adquisición es Wilfredo Amador, de 42 años y con solo dos partidos lanzados el año pasado.
Antes, los Tiburones de Granada habían inscrito al relevista Jacinto Carrero, de 41 años y luego de dos temporadas ausente de la Primera División pinolera, para que los ayuden desde el bullpen.
Y si a eso le agregamos que el líder de los bateadores es Jimmy González, de 42 años, y que entre los principales artilleros están Juan Carlos Urbina (41) y Justo Rivas (41), pareciera que los mayores se han rebelado.
De tal modo que ante el éxito de varios de ellos, pareciera que más equipos se están animando a agregar veteranos, sin importar qué tan viejos sean y que se hayan retirado desde hace un buen tiempo.
Esto no es nada personal contra nadie. Y menos con varios de los nombres que he mencionado aquí, de los que siempre he recibido respeto, sin embargo, se está enviando un mal mensaje.
No es posible que en medio de un sistema organizado y sostenido por el Estado, no se tengan a mano los relevos de los veteranos que ahora regresan. No se están usando bien los fondos, evidentemente.
En este país, la mayoría de departamentos tienen beisbol menor. Y cada año participan en el torneo nacional de cada categoría. Y hasta hay un evento Sub23, al que llaman Pomarito, pero no se ven frutos.
Esto no es contra los viejos, porque el beisbol no es un deporte que se define por la edad de las personas, sino por calidad. Y hay mayores muy buenos, pero es claro que el proceso está mal así.
Aquí deberíamos ver a los jóvenes sacando a los viejos y no al revés. Pero como ganar es lo más importante, se pone freno al desarrollo en aras de un éxito temporal, en vez de sembrar para el futuro.
Se trata de un retroceso. No hay forma de maquillar ese traspiés que cuestiona todo el sistema, porque en lugar de apostar al futuro, se da un regreso al pasado, con veteranos ya juzgados y retirados.
Y si tienen éxito será peor, porque significará que se ha perdido el tiempo y el dinero con jugadores que no son muy productivos y por tanto, hay que recurrir a los veteranos que habían sido descartados.
Edgard Rodríguez está en Twitter: @EdgardR
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