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John Means, quien ha sido un sinónimo de esfuerzo extremo a través de su carrera en el beisbol, consiguió una valiosa recompensa este miércoles, al lanzar un partido sin hit ni carreras contra Seattle, 6-0.
El ahora espigado zurdo de 28 años, utilizó 113 envíos para hundir a los Marineros, a quienes les propinó 12 ponches, mientras dominaba a diez en elevados y cuatro en rolas al cuadro interior.
Means perdió el perfecto en el tercer episodio, cuando pese a ponchar a Sam Haggerty, este llegó a primera a través de un wild pitch, pero luego fue “fusilado” cuando trató de robar segunda base.
Su trabajo fue tan exitoso y se basó en su precisión, que le abrió con strikes a 26 de los 27 bateadores que enfrentó y pareció en todo momento en control de la situación, proyectando calma siempre.
Su no hitter es el primero para un lanzador de los Orioles desde el 13 de agosto de 1969, cuando Jim Palmer le lanzó uno a los Atléticos. El mismo Oakland sufrió otro en 1991, pero Baltimore usó a cuatro carabineros.
Baltimore tomó ventaja de 2-0 en el segundo inning, pero no produjo más hasta el séptimo, cuando Pat Valaika disparó jonrón. Luego, en el octavo, lo hizo Trey Mancini, para aflojar el marcador.
De modo que en la mayor parte del juego, Means debió lidiar con una pizarra apretada, pero dar batalla es algo que ha hecho siempre, desde sus días de jugador colegial en Gardner, Kansas.
Cuando Means era joven y estudiaba en Gardner Edgerton High School, no fue reclutado por ninguna universidad. Era muy bajo y sus envíos no tenían la velocidad que identifica a los prospectos.
En 2011 fue a la Universidad de West Virginia y los Bravos lo tomaron en la ronda 46, pero cuando el scout llegó a firmarlo, estaba lesionado. Atlanta le sugirió que mejor continuara sus estudios.
Tres años después, en 2014, los Orioles lo reclutaron en la ronda 11, luego de 331 jugadores y ahora más alto (6’3) y con un poco de velocidad, comenzó a crecer a través de las Ligas Menores.
Debutó en las Mayores en el 2018 y a pesar que registró 13.50 en 3.1 innings, hizo el grado en el equipo del 2019 y hasta fue llamado al Juego de Estrellas. Terminó con 12-11 y 3.60 como un novato.
El año pasado batalló con 2-4 y 4.53, pero este año está siendo lo que Baltimore había visualizado, un lanzador estelar. Tiene 4-0 y 1.37 en su balance y este miércoles llevó su picheo a otro nivel.
No sabemos qué viene para este zurdo de 18-15 y 3.48 en su carrera y además no es un niño, pero ya es el “as” de los Orioles y esa distinción en cualquier equipo es un timbre de orgullo.
Edgard Rodríguez está en Twitter: @EdgardR
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