
Este 3 de mayo, se cumplen tres años, de aquella mañana en que los estudiantes que permanecían en la Universidad Politécnica de Nicaragua (Upoli) reportaron –a través de una conferencia de prensa– un estudiante fallecido y otros cinco heridos durante un ataque que sufrieron en horas de la madrugada de aquél jueves. El joven mortalmente herido fue trasladado a un hospital capitalino donde supuestamente falleció.
Sin embargo, las autoridades del hospital confirmaron a LA PRENSA que ellos recibieron a dos heridos pero que ninguno había muerto. «Vimos en las redes sociales que había muerto alguien en este hospital (Vivian Pellas), pero no. Ayer tuvimos dos pacientes –provenientes de marchas– uno inclusive tenía una herida de hace varios días, una herida en un muslo, se le atendió y se le dio de alta», dijo la fuente del hospital.
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En la madrugada, según la denuncia del Movimiento Estudiantil 19 de abril, los estudiantes mantuvieron un enfrentamiento con policías y turbas orteguistas, de acuerdo a una de las estudiantes, los atacantes fueron identificados como miembros de la Juventud Sandinista (JS), respaldados por los antimotines.
«A la una de la madrugada fueron atacados los muchachos por la policía», expresó Scarleth Espinoza, del área de comunicación del Movimiento Estudiantil 19 de abril. En la misma conferencia, los estudiantes mostraron casquillos de armas calibre 380 y 9 milímetros, que son de uso exclusivo de las fuerzas de orden público.
«Nosotros nos fuimos a dejar en un vehículo (al herido de gravedad) al Alemán el cual sacó al muchacho, lo ingresó y luego lo sacó. Un motorizado lo llevó al ( hospital) Vivian Pellas, que nos ha apoyado, pero parece que murió», dijo en ese momento uno de los muchachos que cubría su rostro con un pañuelo negro.
CEN insiste en el diálogo
Ese jueves más tarde, los obispos de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) en una rueda de prensa dijeron que el objetivo del diálogo nacional debería de ser «revisar el sistema político». Los jerarcas católicos participarían en el diálogo como mediadores y testigos, aunque no se tenía fecha definida.
«Creemos que el objetivo de este diálogo nacional debe ser revisar el sistema político de Nicaragua desde su raíz para lograr una auténtica democracia«, dijo el cardenal Leopoldo Brenes, al darle lectura a un comunicado de los obispos del episcopado.

Además, los obispos hicieron un llamado a los jóvenes universitarios para que terminen de organizarse lo más pronto posible y «definan su agenda y representantes». Asimismo, solicitaron a las autoridades que las muertes durante las protestas de los universitarios fueran investigadas a fondo.
Plantón por la libertad de expresión
Al caer la noche de ese 3 de mayo, en el Día Internacional de la Libertad de Prensa, miembros del Movimiento Autoconvocados, sociedad civil y periodistas independientes se concentraron en la entrada principal de la Universidad Centroamérica (UCA), para realizar un plantón en conmemoración del día internacional de la libertad de expresión.
En la actividad, como símbolo a la represión que es sometida los medios que no son oficialista, los participantes colocaron velas y carteles con mensaje que exigen el respeto a la libertad de expresión. En esta concentración, participaron jóvenes en su mayoría, realizaron presentaciones de músicos nacionales, declamación de poemas y lectura de pronunciamientos.

En ese momento, Silvio Sirias, comunicador social y docente de la UCA dijo que era momento que se haga valer los derechos que tienen de informar sin ser objetos de amenazas, debido a que «desde 2007 que (Daniel) Ortega asumió el poder la libertad de expresión se ha ido reduciendo, han censurado los medios de comunicación, creo que desde la dictadura pasado se había vivido con la dictadura Somocista pero también lo vivimos en los ochentas con el Gobierno Sandinista y pensábamos que no lo volveríamos no fue así».
El plantón se extendió a la calle principal de la UCA, donde los vehículos eran retenidos por un minuto mientras los manifestantes exclamaban «Daniel y Somoza, son la misma cosa», «pueblo, únete», entre otras consignas que eran acompañadas con música de los guaraguaos.