El Bóer ha reaccionado y parece enrumbado hacia la cima del torneo

El Bóer había lucido tan mal que en la directiva se escucharon voces considerando la posibilidad de cambiar de mánager, pero eso ya se olvidó

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Hace dos semanas, mientras el Bóer lucía como un equipo insípido y desabrido, incapaz incluso, de resistir con cierta firmeza frente a adversarios débiles, su directiva pensó en el cambio de mánager.

“Quizá sea la decisión más saludable”, dijo un directivo, con preocupación en su voz. El supuesto equipo matador, que tendría más equilibrio ahora que cuando se coronó, estaba oculto en un récord de 14-11.

A la habitual fragilidad en el pitcheo del Bóer, se le había unido su anemia ofensiva y el asunto se agravaba debido a una defensiva que cumplía, pero sin excederse en su esfuerzo, justo como lo hacía el equipo.

Sin embargo, desde aquel instante, el Bóer dio un giro radical en su comportamiento, al extremo de ganar ocho partido al hilo y ante rivales de peso como los Toros de Chontales y el San Fernando, elevando su nivel.

Y no ha habido cambios en su plantilla. Es decir, el equipo es el mismo, pero ahora la actitud es distinta. La calma ha vuelto al campamento y la urgencia de cambiar al mentor se ha desvanecido.

Ronald Tiffer ha logrado volver a acomodar las piezas. Los tiradores lucen revitalizados y los bateadores han despertado, pero sobre todo, el equipo ha vuelto a pelear hasta el último instante.

Así que los Indios pasaron de dividir con Boaco, Madriz y Nueva Segovia, a asestar un par de barridas seguidas, que han sido como un verdadero golpe de autoridad de la tribu, que ha regresado a tiempo.

No debía ser de otro modo. Cuando se tiene una alineación con Wuillians Vásquez, Edgard Montiel, Javier Robles, Bismarck Rivera, Jesús López y Wiston Dávila, tiene que haber pólvora suficiente.

Róger Leytón, el prospecto de los Royals, ha sido clave en todo este esfuerzo. Se trata de un jugador menor que batea como veterano. Es una pena que pronto lo perderá el Bóer, debido a que deberá viajar.

A los lanzadores lo lideran Braulio Silva y Róger Marín, un par de experimentados tiradores que han metido el brazo a fondo, mientras Santos Jarquín y Heberto Pérez le dan forma a la rotación abridora.

Miguel Rojas, Jimmy Bermúdez y Wilber Bucardo, han sido las cartas más confiables desde el bullpen, con el aporte valioso de varios chavalos que han comenzado a destacarse.

No sabemos hasta dónde llegará la tribu, pero después de verla patinar, tiene que ser alentador para sus seguidores apreciar su recuperación y verla instalada en el cuarto puesto, entre los mejores.

Desde antes que iniciara la temporada, el Bóer, Leones y Dantos, aparecían en todas las consideraciones para llegar a la Final. Y mientras los tres se trababan, Estelí, Rivas y Costa emergían con fuerza.

Ahora se aprecia el rugido de los Leones y el despertar de los Indios, mientras los Dantos emiten señales alentadoras, lo que hace suponer un gran cierre de temporada entre rivales de mucho nivel.

Por ahora, la tribu está de vuelta y eso anima el torneo, mientras incrementa el peligro.

Edgard Rodríguez está en Twitter: @EdgardR 

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