Señalan que "ir divididos sería un error histórico", LA PRENSA/ARCHIVO

Señalan que «ir divididos sería un error histórico», LA PRENSA/ARCHIVO

A 202 días de las elecciones presidenciales, la oposición tiene nueve aspirantes para competir con Ortega y no logra la unidad

En las elecciones de 1990 también corrieron varios candidatos y en 1996 hubo récord de participación, pero esto no influyó en los resultados. No obstante, advierten que ir divididos, en caso de que la oposición decida participar en las elecciones en noviembre, sería un "error histórico"

Aunque faltan solo 202 días (menos de siete meses) para que se realicen las elecciones presidenciales más importantes de Nicaragua desde que la democracia retornó en 1990, y ahora que se va hacia la consolidación de una dictadura, la oposición continúa sin definir a su candidato único, lo que levanta temor de que esta vaya dividida, lo que le da ventaja a la dictadura, advirtieron ayer analistas políticos. La oposición sigue teniendo dificultades para unificarse, revelaron.

La oposición se quedaría con poco margen para consolidar el liderazgo de quién finalmente sea escogido para competir, de manera desigual, con el régimen de Ortega, en caso que esta decida participar, aunque hasta ahora no se han creado las condiciones mínimas para que haya elecciones justas y transparentes.

El exdiputado Eliseo Núñez admite que hay temor en la población de que el florecimiento de varias candidaturas a la Presidencia de la República signifique que irán divididos. Pese a esto, algo que destaca Núñez es que al menos seis de estos aspirantes a la Presidencia ya firmaron un acuerdo común para apoyar a un solo candidato.

«Ya se debió haber definido quiénes serán los candidatos y los que van a correr por las diputaciones y ahora se estaría tomando la decisión de ir a unas elecciones o no. Sería demasiado irresponsable ir en dos grupos», advierte el exlegislador liberal.

«Sería demasiado irresponsable ir en dos grupos», apuntó Núñez. 

Núñez dice que en las condiciones  actuales será difícil realizar una campaña política, pero asegura que un punto débil de la dictadura es que le «está haciendo» la mitad de la campaña a la oposición.

«El voto se da por ilusión o como castigo. Ortega cada vez que reprime genera votos en su contra, mientras que los líderes opositores quizás no han aprovechado esa inconformidad para convencer al resto de ciudadanos y a los sandinistas que están inconformes», señaló.

¿Cómo avanza el proceso de selección de los candidatos y qué dice la historia sobre varias casillas en unas elecciones?

«Queremos unificarlos»

Luego de la convocatoria que hizo la Asamblea Nacional para presentar candidatos para ser los nuevos magistrados del Consejo Supremo Electoral, la oposición en general rechazó esta medida.

El precandidato Juan Sebastián Chamorro aseguró que este primer movimiento de la dictadura evidenció las intenciones de volver a cometer un fraude electoral. Sobre la necesidad de un candidato único para correr en las elecciones contra Ortega, Chamorro fue tajante y aseguró que se debe de buscar un «liderazgo unificado».

«Como opositores tenemos que seguir trabajando para conseguir un liderazgo unificado. Ese plan no se detiene ni deben ser obstáculo estas supuestas reformas. Lo que hay que ver es si vamos a tomar la decisión de participar o no en estas elecciones», dijo Chamorro.

Le puede interesar: Intento de reunión entre el PRD y CxL se convirtió en fricción 

Sobre el avance en el proceso de selección del candidato de la Alianza Ciudadana, conformada por el partido político Ciudadanos por la Libertad (CxL) y la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, Chamorro dijo que se está trabajando en ese proceso, pero que deben ser estas plataformas las que deben informar sobre este avance.

José Pallais, miembro de la Coalición Nacional, expresó que dentro de esta plataforma todos sus miembros ya firmaron un documento que establece las condiciones para elegir a su candidato. Asimismo, afirmó que han intentado en varias ocasiones acercar posturas entre la Coalición Nacional y la Alianza Ciudadana, pero que no han recibido respuesta.

Pallais sostiene que guardan la esperanza de hacer una «ronda final» y lograr unificar a los candidatos de la Coalición Nacional y la Alianza Ciudadana. LA PRENSA/ARCHIVO

«Incluso decidimos retrasar el lanzamiento de nuestro proceso de selección de nuestros candidatos, esperando a que CxL reflexionara y lo pudiéramos lanzar juntos», reveló el exdiputado.

Actualmente, la Coalición Nacional autorizó al Partido Restauración Democrática (PRD) para que se reuniera con CxL con el fin de iniciar un proceso de unificación, pero no han logrado esta reunión.

«Pese a todos los obstáculos seguimos contemplando la posibilidad de unificarlos al final. Queremos unificarlos», aseguró Pallais. En las primeras semanas de junio la Coalición Nacional estaría presentando a sus candidatos oficiales.

La experiencia de 1990

Luis Sánchez Sancho, editorialista de este periódico, fue parte de la Unión Nacional Opositora (UNO) y recuerda que en las elecciones de 1990 hubo una amplia participación de partidos políticos de distintos signos políticos.

Entre los partidos que sobresalieron, además de la UNO, estaban el Partido Liberal Independiente de Unidad Nacional, el Partido Conservador Demócrata de Nicaragua, el Partido Social Cristiano, entre otros.

En 1996, la boleta creció más y se multiplicaron los partidos en la contienda electoral. Según Sánchez Sancho, este fenómeno no es malo.

«En las elecciones de 1996 hubo más partidos. Creo que fue récord de participación si miramos la boleta. El rechazo a esto es un fenómeno normal de la cultura política de Nicaragua, que es poco democrática, y que se menosprecia el pluralismo y se piensa que el pluralismo es un defecto», comenta Sánchez.

Además: Así fue el debate entre los precandidatos y que evidenció sus diferencias 

Ir separados sería un error histórico, advierte

En aquella ocasión, para las elecciones de 1990, también existió el temor de que por la gran cantidad de partidos participando el voto se dividiera. Pero estas dudas se acabaron cuando el Diario LA PRENSA encargó una encuesta a la consultora costarricense de Víctor Borges, que logró ingresar a Nicaragua con su equipo en junio de 1989 y los resultados de este sondeo mostraron que la gran mayoría de nicaragüenses votarían por la oposición, y el nombre que más sonaba era el de doña Violeta Barrios de Chamorro.

«La encuesta decía que no importaba si había muchos candidatos, porque la persona con mayor simpatía podía atrapar la conciencia de la gente. Pero era importante que se sumaran la mayor parte de partidos, pero no todos», dijo Sánchez, quien finalizó haciendo una reflexión sobre la posibilidad de que la Coalición Nacional y la Alianza Ciudadana corrieran en las elecciones de manera separada.

«Eso sería un error histórico. En política hay errores de todos los días, pero también hay errores históricos que tienen consecuencias irreparables. Como lo que ocurrió entre el Partido Liberal Independiente (PLI) y el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) en el 2006, lo que permitió a Ortega volver al poder», finalizó Sánchez Sancho.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí