SOLO PARA SUSCRIPTORES.
Cuando la Costa Caribe hizo su aparición en los torneos Pomares en 1981, asombró por el físico y la proyección de sus jugadores, la agresividad de su juego, lo errático de su defensiva y lo anémico de su bateo.
Era un equipo rústico, con escaso dominio técnico del beisbol y sin una verdadera coherencia en su desempeño. Eso sí, se podía apreciar lo prometedor de su futuro y una vez que se fue afinando, se volvió un conjunto ganador.
Al inicio, las figuras eran Delrin y Durley Downs, Richard y Rodolfo Taylor, después crecieron Ray Carter, Carel Lampson, Kurt Ellis y Rafael Lacayo, Elry Britton y Gilbert Smith, para más adelante llegar a Jess McCoy, John Allen y Carlos Hebbert, hasta desembocar después en Dwight Britton y Darrell Campbell.
Para 1984, la Costa ya estaba en la Final. Y aunque la perdió a manos de los Leones, quedó constancia de su evolución y del progreso constante que vivía. También fallaron en la serie de 1988 ante los Dantos.
Sin embargo, en 1989, los costeños llegaron a la cima del beisbol nacional, luego de derrotar al Chinandega con Davis Hodgson al frente. Y repitieron en esta nueva era en el 2013, cuando le pasaron encima de los Indios con Gilbert Smith como timonel.
Antes, habían perdido en el 2010 ante la misma tribu y en el 2011 ante Estelí, quien les asestó una barrida, pero como se puede apreciar, es un equipo competitivo y de un rendimiento constante.
Este año, ha comenzado a mostrar las uñas y sin hacer mucho ruido, se ha colocado en segundo lugar con marca de 19-7, solo detrás del 21-7 del Estelí, en una llamativa demostración de eficacia.
La clave de este equipo están en su pitcheo. Norman St.Clair aparece como el “as” de los lanzadores con 5-0 y 1.21, pero el impacto de Kenword Burton (3-1 y 0.73) y Wilfredo Pinner (2-3 y 1.10) es visible.
Ernesto Glasgon es el líder del bullpen y con marca de 3-1 y 2.56, y cuatro juegos salvados, ha respondido. De forma colectiva, la Costa lanza para 1.92, para convertirse en el mejor pitcheo de la liga.
A los bateadores los lidera Rommel Mendoza (.390) y luego aparecen Dwaine Fox (.377) y Dwight Britton (.356), quien además dispara cinco jonrones y remolca 19 carreras, lo máximo del conjunto.
La Costa batea para .263, un promedio colectivo modesto se si compara con otras tropas. De hecho, está en el puesto 13. Pero el pitcheo se ha encargado de apretar tuercas y logra nivelar las cosas.
A la Costa hay que mirarla con cuidado. Ha vuelto a ser la amenaza de años pasados y lo más importante, es que su juego ha crecido a la par de su hambre por un título.
Edgard Rodríguez está en Twitter: @EdgardR
SOLO PARA SUSCRIPTORES.