El profesor Pedro Castillo, de izquierda radical, y la candidata de la derecha populista Keiko Fujimori encabezaban este martes, hasta eso de las 03:30 de la tarde, las elecciones de Perú y se encaminaban a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de ese país.
Con el escrutinio de más del 96 por ciento de las actas por la Oficina Nacional Electoral (ONPE), Castillo iba adelante con 19.08 por ciento de los sufragios, seguido por Fujimori con 13.36 por ciento.
Castillo y Fujimori se medirán en una segunda vuelta el próximo 6 de junio.
La hija del encarcelado expresidente Alberto Fujimori (1990-2000) finalmente superó al economista de derecha Hernando de Soto, que por momentos parecía acceder al balotaje.
El nuevo gobernante peruano asumirá el poder el 28 de julio, con el reto de superar la emergencia sanitaria que no da tregua, con cifras récord de contagios y decesos en los últimos días, una profunda recesión económica y una crisis política que vio desfilar a cuatro mandatarios desde 2018.
Le puede interesar: Elecciones en Perú: incertidumbre por gran desinterés y posible ausentismo
«El cambio y la lucha recién comienzan», dijo Castillo, que durante la campaña prometió cambios profundos y «no parches o reformas» como proponían, según él, los otros candidatos de izquierda.
Cómo salió del anonimato
El maestro de escuela, de 51 años, salió del anonimato en 2017 al dirigir a miles de colegas en una prolongada huelga nacional, pero solo comenzó a figurar con posibilidades en los sondeos hace ocho días, tras recorrer silenciosamente el país y tener buen desempeño en los debates electorales por televisión.
«Con Castillo tenemos una izquierda antiestablishment, conservadora en lo social y que rechaza la economía de libre mercado», dijo el politólogo Carlos Meléndez, quien anticipa un «balotaje complicado».
«Lastimosamente nos sorprendió lo de Castillo y estamos pues preocupados, pero a la vez, también, viendo que realmente el país está dividido», indicó la limeña Rumi Cahuana, de 38 años.
Keiko Fujimori, de 45 años, que se postula por tercera vez a la presidencia (perdió dos balotajes ante Ollanta Humala en 2011 y Pedro Pablo Kuczynski en 2016) parte esta vez en una posición más comprometedora, por las acusaciones de corrupción que pesan en su contra.

La fiscalía la investiga por el escándalo del gigante brasileño de la construcción Odebrecht, que también salpicó a cuatro expresidentes peruanos.
La fiscalía quiere llevarla a juicio y anunció el 11 de marzo que pedirá una pena de 30 años de prisión por los presuntos delitos de «crimen organizado, lavado de activos, obstrucción a la justicia».
De ganar la presidencia, solo podría ser enjuiciada al finalizar su mandato de cinco años.
El “antivoto”
Entre Castillo y Fujimori se anticipa «una segunda vuelta polarizada», dijo el jefe de Ipsos Perú, Alfredo Torres.
«Ambos tienen bastante antivoto. Hay un sentimiento antifujimori en un sector de la población y en otro hay un sentimiento anticomunista».
«El anticomunismo se debe a la experiencia terrible con [la guerrilla maoísta de] Sendero Luminoso […] y en alguna medida también se debe a la evidencia del fracaso del régimen chavista en Venezuela», indicó Torres a la AFP.
«En Perú hay un millón de emigrantes venezolanos y eso lo perciben como una mala señal los peruanos», añadió.
Para Meléndez «va a ser una segunda vuelta de dos antivotos: el antifujimorismo y el histórico anticomunista».
Pero además habrá un enfrentamiento geográfico, según el politólogo: «La elección deja una división Lima/costa norte versus el resto del país andino y rural».
Los peruanos salieron a votar el domingo para poner fin a un convulso quinquenio en un país sin partidos políticos fuertes y donde las figuras pesan más que la ideología. En total, 18 candidatos estaban en liza por la presidencia sin ningún favorito.
Lea además: Guillermo Lasso, presidente electo: «asumiremos con responsabilidad el desafío de cambiar a Ecuador»
Además del presidente, los 25 millones de votantes debían renovar los 130 escaños del Parlamento, epicentro de las numerosas crisis recientes.
La última, en noviembre de 2020, llevó a Perú, sacudido por una inestabilidad institucional crónica, a tener tres presidentes en una semana.
A semejanza de los comicios presidenciales, el escrutinio para la elección del Congreso unicameral era encabezado por los partidos de Pedro Castillo (Perú Libre) y de Keiko Fujimori (Fuerza Popular).