El exbanquero Guillermo Lasso se declaró ganador de la segunda vuelta en las elecciones de Ecuador, realizadas este domingo 11 de abril. Su rival, el izquierdista Andrés Arauz, aceptó la derrota.
Aunque el conteo no ha cerrado, el resultado sería casi invariable: Lasso derrotó con un 52.45 por ciento a Arauz, quien obtuvo 47.55 por ciento, según los datos del Consejo Nacional Electoral (CNE) de Ecuador.
En discurso de esta noche, Lasso dijo que los ecuatorianos no deben tener miedo «de disentir con el presidente, que expresen sus opiniones con libertad. No ingresé en la política ni para enriquecerme ni para perseguir a nadie», en referencia al exmandatario Rafael Correa.
«Les pido que me sigan acompañando, que juntos construyamos un país más próspero para todos. Quiero despedirme pidiéndoles a todos que nos sintamos cobijados por el tricolor nacional, la única bandera que nos une a los 17 millones de ecuatorianos. Y a Dios que nos de paciencia y certeza para lograr la felicidad de los ecuatorianos. Que Dios bendiga a Ecuador», afirmó.
El nuevo presidente, de la derecha conservadora, se enfrentó en esta segunda vuelta al heredero del socialismo que pregona el exmandatario Rafael Correa. Ambos protagonizaron un choque de generaciones y estilos del que salió el gobierno que durante los siguientes cuatro años se ocupará de un país dividido y en crisis por la pandemia.
Poco más de 13.1 millones de ecuatorianos estaban llamados a emitir su voto obligatorio en una jornada que se extendió por diez horas y concluyó a las 5:00 de la tarde, hora local, sin inconvenientes o mayores aglomeraciones.
Arauz reconoce su derrota
Arauz reconoció, cuando el conteo ya superaba el 97 por ciento, su derrota y aseguró que se mantendrán como oposición sólida. «Quiero que sepan algo, jamás los abandonaremos, estaremos ahí trabajando todos los días para defender los intereses de las mayorías», a través de una transmisión en vivo en sus redes sociales.
Mi mensaje al Ecuador 🇪🇨 https://t.co/i6ycvF9r2e
— Andrés Arauz (@ecuarauz) April 12, 2021
Lasso gobernará este país de 17.4 millones de habitantes a partir del 24 de mayo, en reemplazo del impopular Lenín Moreno. Acosado por las críticas ante la lenta vacunación contra el Covid-19, Moreno también deja una economía (dolarizada) en números rojos: en 2020 el PIB retrocedió un 7.8% y la deuda pública total alcanzó el 63% del Producto Interno Bruto.

Lasso encarna el anticorreísmo que agrupa a la derecha tradicional, empresarios, algunos medios de comunicación y parte de los no pocos desencantados con el socialismo del siglo XXI que pregonó el exjefe de Estado (2007-2017).
El voto indígena
Los indígenas, que quedaron a las puertas del balotaje con su candidato Yaku Pérez, un anticorreísta de izquierda que alegó un supuesto robo de elecciones, aparecían como una fuerza determinante este domingo.
El partido de Pérez, Pachakutik, no dio su apoyo a ninguno de los candidatos.
El futuro presidente no gozará de mayoría absoluta en el Congreso y tendrá que negociar con Pachakutik, pues el partido indígena quedó segundo en las legislativas celebradas en febrero por detrás de Unión por la Esperanza (Unes), el movimiento de Arauz. Creando Oportunidades (Creo), la fuerza de Lasso, tendrá una representación mínima.
Este domingo Pérez anuló su voto públicamente con la leyenda «Yaku presidente resistencia», prometiendo una oposición de «resistencia» en caso de que el vencedor incumpla con sus promesas.
«Hay crisis económica, sanitaria y de gobernanza en este momento (…) Cualquiera que gane tiene un panorama completamente dividido, bien difuso», apuntó Wendy Reyes, consultora política y catedrática de la Universidad de Washington.