Mercedes Vargas Rocha, ha conservado las costumbres nicaragüenses por más de 40 años. LA PRENSA/ Roberto Fonseca

Mercedes Vargas, la mujer que ha mantenido vivas las costumbres de Semana Santa por cuatro décadas

Para esta Semana Mayor ya está preparada para disfrutar manjares como el almíbar, cosa de horno, tamales pisques, entre otras delicias

Por más de 40 años  la señora Mercedes Vargas Rocha ha mantenido viva la tradición de elaborar almíbar, cosa de horno, pinolillo, sopa de queso, tamales pisques, entre otras delicias nicaragüenses consumidas con mayor demanda durante la Semana Santa.

La costumbre se la inculcó su madre Concepción Rocha,  quien además le enseñó que estos manjares y platillos de temporada se disfrutan más cuando la familia está unida.

LA PRENSA/ Roberto Fonseca

«Todos mis  hijos participan, me colaboran económicamente, yo me siento satisfecha porque aporto un  granito de arena para que nuestras  tradiciones  se mantengan vivas, y mi mayor anhelo es que continúe de generación en generación a pesar de las dificultades», comparte.

Aunque este 2021 doña Mercedes preparó la misma cantidad de almíbar que el año pasado -aproximadamente 80 libras- gastó un poco más de dinero en los ingredientes, ella utiliza mangos, jocotes, coco, grosellas, tamarindo, piña, los  atados de dulces,  canela y clavo de olor.

Lea además: Esto es lo que ha recaudado la Cruz Roja para su plan de Semana Santa de 2021

«Compré un poco más caro, gasté como 1,200 córdobas, porque todo subió,  los  jocotes el año pasado me costaban  20, en está ocasión  me costaron 60, adquirí 3 bolsas, la papaya también incrementó, en la grosella me llevé 100 córdobas,   el atado dulce fue que compré al mismo precio, con todo el sacrificio seguimos adelante,  para disfrutar de este postre tan divino que no puede faltar en este tiempo tan bonito de Cuaresma», refiere.

Elaboración

LA PRENSA/ Roberto Fonseca

Para la elaboración  de este tradicional postre, la señora Mercedes primero echa al perol una base de  dulce, después  los mangos por ser una fruta jugosa, y seguido los  jocotes, coco,  tamarindo, grosella, piña y por último la papaya.

«Voy haciendo capas con el dulce, para que se conservé bien a la hora de estar en el fuego, lo pongo con llamas bajas para que no se quemé, tenemos que ir cuidándolo,  darle vuelta de vez  en cuando, así me lo enseño mi madre, voy viendo el sabor, si le falta más dulce le aplico, o azúcar,  y así hasta que queda excelente», manifiesta. El tiempo aproximado para estar en el fuego, son 5 horas.

La cosa de horno no puede faltar en el hogar de doña Mercedes. LA PRENSA/ Roberto Fonseca

Otro postre que no puede faltar

Patricia Ortega, es otra mujer amante de las tradiciones nicaragüenses, su mamá, desde pequeña le enseñó que la Semana Santa es para disfrutar en familia, consumiendo lo propio.

Patricia Ortega elabora el tradicional ayote en miel. LA PRENSA/ Roberto Fonseca

«Ella partió de este mundo, pero mi interés es continuar con esa enseñanza, que la aprendan mis hijos, mis sobrinos, nietos, y  que no se pierdan estás bonitas  costumbres, mi invitación a todos los pobladores es que hagan el esfuerzo por no perder una costumbre que viene desde años atrás», enfatiza.

Previo a la Semana Mayor, Ortega elaboró el popular ayote en miel, en los próximos días estará haciendo almíbar, pinolillo, horneará y también preparará la sopa de queso, que no puede faltar este próximo miércoles y viernes santo.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí