Carlos Bravo y Mike Loáisiga en su primer entrenamiento con los Indios del Bóer. LA PRENSA/ CORTESÍA/ DENNIS MORONEY

Bóer y Dantos intercambian jugadores: ¿Quién gana y quién pierde con esta movida?

Janior Montes debe solventar las dificultades defensivas de la receptoría en los Dantos, Mike Loáisiga agrega peligro al bate en el infield indio

Los Dantos se han quejado de la falta de un receptor defensivo y, el Bóer, de un infielder menor que batee. Teóricamente, ambas necesidades fueron resueltas este viernes, cuando estos dos equipos realizaron una transacción con el fin de solventar esas fisuras en sus estructuras.

El Bóer envió a los Dantos al veterano receptor Janior Montes, posiblemente el guante más seguro detrás del plato en el beisbol nacional, y a cambio recibió al joven comodín Mike Loáisiga, cuya versatilidad debe darle mayor chance de maniobra a los Indios y agregan un bate de peligro al line up.

El cambio lleva también como agregados a Janior Montes hijo, un catcher en construcción, que pasa de la tribu al equipo del Ejército y el Bóer recibe al joven jardinero Carlos Bravo, una medida preventiva ante la salida de Róger Leytón, quien pronto deberá reportarse a las Menores con Kansas City.

¿Quién salió ganando? La respuesta precisa la dará el tiempo, pero en este momento, todo hace indicar que es un cambio donde las dos organizaciones ganan. Montes debe acabar con los dolores de cabeza del mánager Lenín Picota por las debilidades defensivas de Leonardo Ortiz, cuyo bate, no obstante, es valioso.

A sus 37 años, Janior sigue solvente detrás del home y con el bate no es un out por regla. Tiene .306 de promedio en su carrera y suele crecerse bajo la presión que agobia a otros. Sin embargo, por la presencia de Wiston Dávila y Álvaro Rubí, sus oportunidades en los Indios venían decreciendo sustancialmente.

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En los últimos tres Pomares, Montes solo ha jugado 73 partidos y en algunos de ellos como inicialista. De modo que un jugador que no estaba en uso, podría ser muy útil para los Dantos, y el Bóer recibe a un infielder que puede jugar en cualquier sitio del cuadro interior y representa más peligro al bate.

Loáisiga, hijo del anterior mánager de los Dantos, Stanley Loáisiga, y hermano del big leaguer de los Yanquis, Jonathan Loáisiga, es un bateador de .310 en su carrera en Primera División y tampoco disponía de muchas oportunidades en la tropa militar, donde están copados en el infield.

Hasta el momento, Loáisiga bateaba .343 (35-12) con los Dantos, quienes lo utilizaron en distintas posiciones. Tiene incluso experiencia en la receptoría. Tiene solo 21 años. Montes, por su lado, bateaba .182 (22-4) con el Bóer y su tiempo de juego estaba reducido a parte de 13 juegos en los que intervino.

Este cambio debe entrar entre los más sonados, entre los que se cuenta el realizado en 1990 entre el Bóer y los Cachorros de Las Segovias, que envió a Apolinar Cruz desde Managua a Estelí a cambio de Orlando Ocampo. Más adelante, en 1995, el San Fernando obtuvo a Freddy Corea desde Carazo a cambio de Francisco Castillo.

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