El líder universitario y miembro de la Alianza Universitaria Nicaragüense (AUN), Lesther Alemán, denunció que junto a Max Jérez y Dolly Mora han sufrido ocho meses de represión y asedio por parte de oficiales de la Policía Orteguista (PO) y de fanáticos de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo, por lo que sus vidas privadas y públicas está afectadas.
Alemán regresó a Nicaragua el 7 de octubre del 2019, luego de haber permanecido en Estados Unidos. El joven decidió viajar a ese país para participar en diversos foros y reunirse con distintos personajes, con el objetivo de denunciar los abusos cometidos por el régimen. No obstante, en junio de 2019 confió a LA PRENSA que conoció de un plan para asesinarlo. Supuestamente lo cometerían fanáticos del régimen para congraciarse con los dictadores Ortega y Murillo.
Lea también: Celebración del régimen a las mujeres es «hipocresía», dice Amaya Coppens
«Yo lo que no he procedido es a denunciar el hostigamiento hacia mí porque con eso yo siento que inmovilizo a la ciudadanía, le doy más temor al país y ese no es mi interés ni mi objetivo… he sido expuesto a la misma represión que se vive aquí siendo un líder político… en ningún momento he pensado exiliarme y nunca hice un proceso legal para exiliarme, nunca, no hay solicitud de este servidor en ningún país», denunció Alemán.
No ha sido apresado
El opositor detalló que lo más «crudo» de la represión de los oficiales de la PO ocurre de jueves a lunes. Los días martes y miércoles la vigilancia policial baja un poco y solo realizan patrullajes esporádicos. Indicó que a Dolly no le permitían ir a clases, por lo que ella decidió denunciarlo a través de redes sociales y en los medios de comunicación.
A raíz de las protestas ciudadanas en abril del 2018, la dictadura desató una cacería en contra de centenares de jóvenes que tuvieron el valor de protestar en contra de los abusos del régimen y sus turbas. Ortega apresó, secuestró, procesó judicialmente, obligó a exiliarse y condenó ilegalmente a ciento de jóvenes, pero Alemán no ha sido apresado a pesar de haber encarado al dictador.
Te puede interesar: Denuncian que John Cerna, reo político, tiene el hombro dislocado y dificultad para respirar
«No tengo claridad por qué no me han apresado porque he estado expuesto como el resto consciente del peligro. Yo lo que dije en aquella declaración relacionada al precio por mi cabeza, eso no fue un invento, eso sucedió. Supongo sí que están creando la suspicacia entre la misma población de que a este sí (lo apresamos), a este no, entonces es la táctica de conspiración para generar confrontación empleada por el Frente (Sandinista) desde su nacimiento, entonces eso te genera un cuestionamiento a como lo ves en redes sociales», consideró Alemán.
Asedio de fanáticos y funcionarios públicos
El 6 de febrero del 2020, Alemán buscó atención en el centro de salud Conchita Palacios, en Managua, para que le pusieran una vacuna. En el lugar fue asediado por un fanático orteguista y trabajadores de la salud que le preguntaban que si le habían cobrado por el servicio, ignorando que este es público y es pagado con los impuestos de los nicaragüenses. Además, procedieron a grabarlo usando sus celulares.
«A partir de abril del 2018, yo casi tengo prohibido una vida privada y la vida pública por distintos factores: la represión, mi convicción moral de no hacerlo y la vigilancia permanente. A mí no me inmoviliza el hecho de estar expuesto a los fanáticos, a la represión y a los órganos militares y armados que tiene el partido. Cuando llegué al centro de salud fue para hacer uso de mi derecho como nicaragüense, es una vacuna que es gratuita, mi inclinación política y mi filosofía de vida no tienen por qué mirarse, ni por no estar afiliado al partido del Gobierno o por no ser simpatizante de la figura (dictadora) o por no estar adoctrinado», se quejó.
Lea además: Ya hay una alternativa para definir al candidato opositor
Los jóvenes que encendieron un movimiento nacional espontáneo reclaman ahora el retorno a la democracia en Nicaragua, sin embargo a menos de nueve meses de las programadas elecciones generales, en la acera opositora es mínima la presencia de rostros juveniles en las aspiraciones presidenciales.
No aspira a la Presidencia
En las aspiraciones del joven opositor no está la Presidencia de la República, aunque en redes sociales hubo quienes lo propusieron para el cargo, luego de haber visto cómo encaró a Ortega en el primer diálogo fallido del 2018.
Alemán tiene 23 años de edad y la Constitución le prohíbe postularse. “A nosotros nos es viable hoy construir y poner nuestra energía en una opción ganadora, es decir preparar una alianza electoral que garantice la unidad de la mayoría de las organizaciones reales para una contienda próxima y luego esta alianza pueda definir un plan de gobierno por el cual ir casa a casa de los nicaragüenses y convencerles de la oportunidad histórica que tienen en sus manos», expuso Alemán.
Lea además: Lesther Alemán: «La Coalición Nacional es una opción estéril, burocrática y se condena al fracaso»
Agrega que la prioridad, además de garantizar la libertad de los presos políticos y las condiciones para los derechos de los nicaragüenses, «es darle solución a los problemas sociales, históricos y hasta generacionales que tenemos en Nicaragua», afirmó.
Precandidatos
Personajes como: Félix Maradiaga, de 44 años, de la Unidad Azul y Blanco (UNAB); Juan Sebastián Chamorro, de 50, de la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia (ACJD); Miguel Mora, de 51, del Partido de Renovación Democrática (PRD); Cristiana Chamorro, de 67, a título personal; Medardo Mairena, de 44, del Movimiento Campesino; Luis Fley, de 70, de Fuerza Democrática Nicaragüense (FDN); George Henríquez, de 35, a título personal; y recientemente Arturo Cruz, de 68 años, a título personal, han manifestado públicamente su deseo de ser precandidatos a la Presidencia para representar a la oposición en las elecciones generales del próximo 7 de noviembre.