En las afueras de una de las entradas de la Unidad de Hemodiálisis del Hospital Cruz Azul (Sermesa) se encuentra un anciano de 87 años en sillas de ruedas. Luce fatigado, pero debe aguardar su turno para recibir su tratamiento. Es un paciente hipertenso y con insuficiencia renal crónica que no ha sido vacunado contra el Covid-19.
Pese a que es una persona de alto riesgo para contraer el nuevo coronavirus, el anciano aseguró que no se pondrá la vacuna porque tiene miedo de que se complique de salud. Su hija, quien lo acompaña en el hospital, comparte el temor, pues hasta ahora solo sabe que las vacunas ya están en el país, pero no conoce la efectividad de la misma ni información oficial que le dé confianza para aplicársela.
«Ahorita no sabemos nada de las vacunas, allá adentro no sé qué le dicen a ellos (los pacientes), yo solo manejo que ya las vacunas están en el país, solo eso, nada más», dijo la hija del anciano, quien por miedo no revela su nombre.
Y es que ni el Gobierno de Nicaragua ni el Ministerio de Salud (Minsa) realizaron nunca una campaña de información clara, precisa y basada en los aspectos clínicos para incentivar en la población su interés y confianza en aplicarse las vacunas a las que el país tendría acceso en el contexto de pandemia.
A pesar de la insistencia de la Organización Mundial de Salud (OMS), de la experiencia y recomendación de asociaciones médicas internacionales, y de las observaciones, consejos y aportes de la comunidad de especialistas médicos independientes del país, ninguna autoridad pertinente realizó campaña alguna para informar a la población la importancia de esta jornada de vacunación, sus beneficios y riesgos.
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Poca demanda de la Sputnik V
Es mediodía del jueves 4 de marzo y el ambiente en las fueras del Cruz Azul es de tanta calma que raya en el aburrimiento. Pese a que este 2 de marzo inició la vacunación contra el Covid-19 en ese lugar, no se reporta mayor movimiento de demanda entre los pacientes con insuficiencia renal crónica. Es que aquí no hay ni un rótulo que indique que se desarrolla una inmunización contra el coronavirus en el contexto de pandemia.
Los acompañantes que esperan por horas a que sus familiares salgan de hemodiálisis, de repente hablan del tema de la vacunación. No saben mucho y lo que manejan es por lo que oyen en los pasillos.
«Yo solo he escuchado que es para prevenir, pero no sé, no sé cuáles son las reacciones adversas y mi papá dijo que no se la quería poner, yo creo que es por miedo», compartió otra familiar que espera a que su padre de 74 años salga de hemodiálisis.
El paciente es diabético y cardiópata, y aunque el martes —inicio de la vacunación— también recibió el tratamiento, los doctores no le comentaron sobre las vacunas Sputnik. Si no saben, tampoco se animan a preguntar porque ven con recelo el proceso del que el Minsa informó hasta un día después de haber realizado una inauguración «sorpresa».
«Deben explicar bien eso»
Según reportes ciudadanos, este miércoles 3 de marzo hubo algarabía en el Cruz Azul donde varios ciudadanos se hicieron presentes para solicitar la vacuna Sputnik, sin embargo chocaron con la noticia de que esta por ahora solo está destinada para pacientes que son atendidos en el área de hemodiálisis. Hubo confusión, reclamos y decepción. Aclararon ese punto al llegar, pero quedan aún muchas dudas entre la población.
Los grupos prioritarios en esta primera fase de inmunización contra el Covid-19 son las personas con enfermedades crónicas —padecimientos renales crónicos, cardiopatías o algún tipo de cáncer—. La vacunación se extenderá a más grupos, como el personal de salud, de manera escalonada cuando lleguen al país las demás dosis de vacunas Covishield y AstraZeneca, según indicaron funcionarios del Ministerio de Salud (Minsa).
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«Ellos (autoridades) deben explicar bien eso, también para que no tengan miedo los abuelos», refutó la familiar, quien esperaba a su padre, en referencia al manejo de información por parte del régimen de Daniel Ortega. Ella se muestra a favor de la vacunación contra el Covid-19, el problema es que no hay información que dé confianza para aplicar a este derecho.

A la expectativa de recibirla
Otros dos familiares que se encontraban en el lugar también compartieron que sus pacientes tampoco habían recibido la vacuna, aunque el martes tuvieron la sesión de hemodiálisis en este lugar.
«Tal vez se la ponen hoy (jueves), aunque yo no había oído decir que iban a vacunar hasta el martes que dijeron (el inicio de la vacunación)… Yo escuché que era voluntario ponérsela (la dosis)», manifestó escuetamente una ciudadana, quien esperaba a su esposo.
«Yo oí en el bus que había personas que le daba miedo ponérsela, que esa vacuna con el tiempo no se sabe la reacción que va a tener, la verdad no sé», dijo desorientada la ciudadana. Otra muestra clara de una de las grandes debilidades del plan de vacunación del régimen: la falta de una buena campaña educativa e informativa para una inmunización exitosa.
Una joven de 18 años también esperaba a su papá. A diferencia de las demás ciudadanas, ella estaba un poco más clara del tema de la vacuna. «La verdad yo me he informado en internet, en una de esas páginas, pero que no es del Gobierno», declaró la joven.
Su padre sí recibió la vacuna el martes 3 de marzo y hasta ahora, comentó, no ha tenido ninguna reacción adversa. «No ha tenido ninguna complicación, todo bien, pero sí nos hubiera gustado que brindaran más información. Sí le dijeron de los efectos que pudiera tener, lo tuvieron en observación luego que aplicaron la vacuna», señaló la fuente.
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La otra pandemia: el secretismo del régimen
Hasta ahora, el régimen orteguista solo ha revelado a través de los medios oficialistas parte del plan de vacunación, es decir, el Minsa no ha presentado oficialmente el esquema de trabajo, lo que ha ocasionado confusión y desconfianza entre la población y dentro del mismo personal de salud. Al tercer día de la jornada de vacunación no han habido cifras de personas inmunizadas, ni reportes constantes desde las unidades de salud, mucho menos la difusión de información que estimule el interés y la confianza de la población.
Fuentes de los hospitales Salud Integral y Monte España, lugares donde este viernes y sábado inicia la inmunización contra el Covid-19, desconocen más detalles de lo que ha revelado el Minsa y están en incertidumbre sobre si serán beneficiados o no con la vacuna.
«No están informados que si los vacunarán o no este próximo sábado», dijo una fuente referente al Monte España.
Ante este escenario, los grupos médicos independientes han señalado la urgencia de que el Gobierno presente de manera transparente y completa el plan de vacunación y lleve a cabo una campaña nacional de promoción sobre este proceso para generar confianza entre la gente.
La Unidad Médica Nicaragüense recomienda al pueblo nicaragüense a informarse sobre las ventajas y riesgos de las vacunas, a exigir su derecho a vacunarse y a mantener las adecuadas medidas preventivas como distanciamiento social, uso de mascarillas e higiene frecuente de manos. pic.twitter.com/6bbPIfGo1c
— Unidad Médica Nicaragüense (@UnidadMedicaNic) March 4, 2021
«Al continuar el Gobierno con la política de secretismo sobre los planes de vacunación, es natural que la población exprese temor, desconfianza y desinformación hacia la vacuna, dada la falta de acceso a información adecuada», expuso la Unidad Médica Nicaragüense en un comunicado.
«La divulgación de la información basada en la ciencia es responsabilidad del Gobierno, para que la población asuma de manera consciente, autodeterminada y responsable su autoprotección. Recordemos que estamos en una pandemia y que la vacunación es urgente junto a todas las medidas de prevención», señaló por su parte el Comité Científico Multidisciplinario.