La vicepresidenta designada por el Consejo Supremo Electoral (CSE), Rosario Murillo, continúa haciendo caso omiso a las medidas de bioseguridad dictadas por la pandemia del Covid-19, que obliga al distanciamiento social como medida de precaución y por el contrario, alienta a la aglomeración de personas al anunciar el adelanto salarial en el Estado para que los trabajadores «puedan disfrutar de la Semana Mayor, esas visitas que hacemos a nuestros familiares en otros municipios y a los lugares de recreación para merecido descanso y disfrute de la unión familiar».
En el monólogo diario que emite a través de los medios de propaganda del régimen, Murillo anunció que adelantará el pago del mes de abril, a los trabajadores del Estado, por lo que estos en marzo recibirán dos salarios. Este año la Semana Santa se conmemorará a partir del 28 de marzo (Domingo de Ramos).
Murillo detalló que los trabajadores del Estado recibirán la próxima semana su salario correspondiente a marzo y el 24 y 26 se pagará por adelantado el mes de abril.
«Entre el 24 y el 26 de marzo, antes de Semana Santa, para todos los trabajadores del Estado. Minsa (Ministerio de la Salud) en primer lugar, Mined (Ministerio de Educación) y luego, estamos hablando de miércoles 24 Minsa, 25 Mined, 26 todas las instituciones», anunció Murillo.
La presidenta de la Cámara de de Comercio y Servicios de Nicaragua, Carmen Hilleprandt, consideró que el sector se verá beneficiado.
«Siempre que hay circulante, obviamente se mejora la parte económica en el país, el tema es que si se mejora ahorita, la gente tiene un mayor poder adquisitivo en el momento, el tema es que si después se le va a seguir adelantando los salarios. Después se van a quedar sin los recursos, pero me imagino que sí se beneficia el sector de comercio y servicios porque genera más circulante para la economía», consideró.
Desde que inició la pandemia, en marzo de 2020, el régimen ha minimizado sus efectos y Nicaragua ha sido uno de los pocos países del continente donde el Estado no aplicó la cuarentena. Las cifras del Ministerio de Salud (Minsa) reflejan al 24 de febrero un acumulado de 6,445 contagios de Covid-19 y un saldo de 173 muertes a causa de este virus. Organizaciones de salud independientes como el Observatorio Ciudadano muestran 2,976 muertes sospechosas por neumonía y sospechosas por Covid-19, y 13,140 casos sospechosos.
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Estadios en tiempo de pandemia
En agosto del año pasado, Murillo anunció la construcción de estadios para jugar beisbol en Masaya y León, pero las obras hasta el momento han quedado en promesas.
Sobre el estadio en Masaya, Murillo dijo que mantendrá el nombre de Roberto Clemente, y que el Instituto Nicaragüense de Deportes (IND) iniciará el proceso de licitación para su construcción este lunes. «Celebrando y conmemorando a ese heroico Monimbó en nuestros corazones, en nuestras memorias, el legado de los combatientes, mujeres y hombres, que dieron su vida», dijo.
En las protestas contra la dictadura en 2018, Monimbó, al igual que en la insurrección contra Somoza en 1979, se convirtió en un bastión de lucha, recibiendo por ello la represión indiscriminada por parte del régimen que dirige Murillo con su esposo, Daniel Ortega.
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Murillo dijo que 40 días después de la licitación, iniciará la construcción del estadio en el mismo terreno donde está la vieja estructura deportiva y que el mismo será el doble de grande, con tres niveles que representan un área total construida de 5,060 metros cuadrados. La capacidad de espectadores será de entre dos y cuatro mil.
Adelantó que la próxima semana se inaugurará el nuevo estadio de futbol en el departamento de Matagalpa, en homenaje al 38 aniversario de la gesta histórica de San José de las Mulas.
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«Fueron 29 jóvenes que cayeron en San José de las Mulas, pero no cayeron, no dijeron que murieron porque no han muerto, porque viven en estos caminos de resurrección, de esperanza, de consolidación de la paz y del bien», recordó Murillo.
Aunque la vicemandataria menciona un total de 29 víctimas, los reportes históricos señalan a 23 jóvenes de la Juventud Sandinista que perdieron la vida la mañana del 27 de febrero de 1983 en San José de las Mulas, en las montañas de Matagalpa, enfrentando a una columna de la contrarrevolución. No obstante, comandantes de la Contra tienen otra versión de hecho. Los jóvenes asesinados eran miembros de la Juventud Sandinista. Ese mismo año el gobierno sandinista decretó el Servicio Militar Obligatorio que comprendía a jóvenes entre 17 y 25 años de edad.