Cinco artilleros rumbo a los 1,000 hits en el Pomares venidero

Batear mil 1,000 hits es un reto interesante en nuestro beisbol, pero cada vez se amplía más el club, así que habrá que pensar en los 1,500

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En el Pomares próximo, al menos cinco bateadores saltarán al club de artilleros de 1,000 hits conectados en Primera División, un logro valioso en términos personales. Le da brillo a cualquier currículum.

El costeño Darrel Campbell tiene 982 hits, así que con 18 más estará adentro. Eso no debe representar ninguna dificultad para el cañonero del San Fernando, que tiene un sólido historial como bateador en nuestro país.

Luego viene Ofilio Castro, cuyo average de .377 de por vida en Primera División, es el más alto en la historia del beisbol nacional. Castro acumula 975, de manera que 25 le permitirán aterrizar en los 1,000, algo que a lo sumo le tomará un mes.

Juan Carlos González, el hermano de Jimmy, acumula 966. De modo que 44 lo unirán al grupo. Al igual que Campbell, acumula 16 temporadas en el beisbol y no debe pasar apuros para alcanzar este objetivo.

Edgard Montiel ostenta 949 cañonazos, así que va tras 51 más, una cifra que conseguido nueve veces en su carrera, en la que tiene incluso temporadas de 131 cañonazos. Uno supone que no debe tener contratiempos.

Y Moisés Flores, seguro el mejor pelotero originario de mi Condega natal, tiene 935. A él toca sumar 65 este año. También ha tenido nueve campañas con más de 65. Así que al menos que se lastime, debe dar ese salto.

Cuando lo consigan, van a ampliar a 64 el club de los bateadores de 1,000 hits. Ojalá no lo ven como una meta definitiva, sino como el peldaño para luego ir por más. Solo 12 han bateado 1,500 o más hits y eso es más selecto.

En las Grandes Ligas se admira mucho a los que sumaron 3,000 hits (32), pero menos a los de 2,500 (98) y se celebra como un logro personal los 2,000 (289 lo han hecho), pero no como algo histórico o una hazaña.

Algo de eso pasará aquí cuando el “Club de los 1,000” se convierta en algo más común de conseguir. Es en la proeza, en la dificultad de alcanzar una cifra, donde radica el desafío que genera respeto y luego vienen los homenajes.

Sin embargo, por ahora vamos a estar atentos al salto que darán en sus carreras Campbell, Ofilio, Montiel, González y Flores, quienes motivados por ese logro, a lo mejor se animan para ir en busca de más batazos en sus carreras.

Sigue a Edgard Rodríguez en Twitter: @EdgardR

 

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