Luego de analizar la problemática nacional, me atrevo a decir que más del 80 por ciento de los nicaragüenses estamos más que consientes que nos enfrentamos a un gobierno que desconoce lo suscrito por Nicaragua en materia de derechos humanos a nivel internacional. Es decir, no da muestras de liberar a los presos políticos, ya que para ellos ninguno de los encarcelados por defender los derechos del pueblo son considerados como tal.
Los opositores conscientes creemos que es necesario restablecer el orden constitucional de la nación, restituir el Estado de derecho, echar andar un plan de nación a corto, mediano y largo plazo que nos permita crear las riquezas para llevar al país a la modernidad, en materia de competitividad, haciendo a los productores más eficientes y generando las condiciones para impulsar las cadenas de transformación de nuestra materia prima, esto solo es posible restableciendo y orientando mayores recursos en materia de educación, porque tenemos la obligación de impulsar profesionales y técnicos en áreas no tradicionales, y así dejar de seguir produciendo obreros, si es que deseamos que nuestros jóvenes avizoren un mejor futuro.
Los nicaragüenses sabemos que actualmente los índices de corrupción son verdaderamente alarmantes, donde se toca hay podredumbre, los recursos de las diferentes entidades del Estado han sido ocupados para los menesteres partidario del Gobierno, si todos estamos enterados que la problemática nacional es el gobierno ORMU, ¿por qué es tan difícil ponernos de acuerdo?, en este punto, en donde todo se vuelve torre de Babel, nadie entiende a su par, porque ello afecta directamente sus propios intereses. Los sectores económicos están más que conscientes que el país va a la deriva, sin embargo se niegan a perder su estatus quo, cuando deberían estar apuntalando una transformación de un modelo político-económico que nos permita al país salir del Gobierno, ya que cada día que pasa las mipymes y los hogares de los más desposeídos están siendo asfixiados, con complicidad de los nuevos ricos miembros del Cosep, que sin ningún escrúpulo presuntamente financian a los órganos de represión del Gobierno.
Para definir el rumbo de un gobierno progresista, se requiere que concretemos el mecanismo de lucha cívica a tomar y unificarnos en una sola fuerza política, no es fácil, pero tampoco imposible, por ello desde esta plataforma hago un llamado a la integración de una sola fuerza, consolidando la Coalición Nacional la cual nace como una propuesta de las organizaciones que participaron en el diálogo, algunas de ellas como la Alianza Cívica y otros como el PLC, que fueron expulsados. Al final ambas organizaciones las conforman nicaragüenses deseosos de hacer un cambio efectivo en todas las entidades del Estado a través del voto. Se equivocan las organizaciones civiles y partidos políticos que tratan por todos los medios de dañar lo que ellos mismos construyeron la “Coalición Nacional”, la cual creo es la plataforma que nos permitirá ver un sol radiante lleno de esperanza, para restaurar el Estado de derecho con la consolidación e independencia de los poderes del Estado.
Por ello debemos de apoyar los esfuerzos de la Coalición Nacional, participando en unas elecciones nacionales en la cual existan como mínimo cuatro condiciones elementales, entre ellas: la liberación de los presos políticos, modificación del sistema electoral, la observación internacional sin restricciones desde ya, y el cambio de los magistrados actuales; con esto la suerte estaría echada.
Promover e ir a votaciones en las condiciones actuales impulsadas por algunas organizaciones políticas y el gran capital sería votar para no botar.
El autor es miembro del Consejo Político Nacional. Unidad Nicaragüense Territorial (Unite). y del Directorio Nacional de la Coalición Nacional.