Barry Bonds, Roger Clemens y Curt Schilling en una misma boleta para el Salón de la Fama, debería ser un lujo como verlos en un mismo line up sobre el terreno de juego.
Y aun cuando fueron de las máximas estrellas de su generación, los tres cargan con factores adversos que juegan contra sus pretensiones de ser seleccionados este martes.
Este martes se conocerá a los nuevos integrantes del campo de los inmortales del beisbol de las Grandes Ligas, pero a esta altura no hay nada seguro sobre la decisión de los escritores.
Clemens y Bonds tienen cifras espectaculares, pero contaminadas por el uso de esteroides y todo hace indicar que los van a hacer esperar al menos un año más antes del ingreso al Salón de la Fama.
Schilling está libre de ese pecado, pero sus comentarios incendiarios, ofensivos y hasta racistas se han vuelto sus principales enemigos, tanto que no se descarta que nadie sea escogido.
La última vez que no se eligió a nadie fue en el 2013 y de acuerdo con David Schoenfield de ESPN, no se debe descartar que esa posibilidad se materialice de nuevo ahora en este 2021.
Schilling podría entrar
El de mejores oportunidades es Schilling, cuyo porcentaje de votos ha ido en ascenso cada año. A partir del 2013, ha subido desde 38.8 hasta 70.0 por ciento el año pasado.
Y en su último año en las boletas, podría conseguir el 75 por ciento necesario para ingresar al Salón de la Fama. Tiene los números y causó mucho impacto, pero sus comentarios generan mucho rechazo.
Schilling terminó con récord de 216-146 y 3.46, más 3,116 ponches y un WAR de 80.5, cercano a Tom Glavine (80.8) y superior al de Jim Palmer (68.5) y John Smoltz (69.0), dos miembros del Salón de la Fama.
Fue un lanzador para partidos cumbres. En postemporada tuvo balance de 11-2 y 2.23 en 133.1 innings con 0.97 de Whip, mientras ganaba tres Series Mundiales y resultaba el Jugador Más Valioso en una de ellas (2001) con Arizona.
Schilling fue despedido de la televisión por comentarios homofóbicos y racistas. También es un fiero defensor del expresidente de EE. UU. Donald Trump y severo crítico del actual presidente Joe Biden.
Su momento cumbre lo vivió en la Serie Mundial del 2004, cuando se asegura que lanzó sangrando a través de una calceta, una versión que luego fue puesta en tela de juicio incluso por sus compañeros.
Bonds es considerado uno de los más grandes bateadores de todos los tiempos, pero los esteroides han empañado su carrera, en la que disparó 762 jonrones, ganó siete premios al Jugador Más Valioso y fue a 14 Juegos de Estrellas.
Bonds también acumuló ocho Guantes de Oro y 12 Bates de Plata en su carrera de 22 años, con .298 de promedio. El año pasado logró un 60.7 por ciento de los votos. Se cree que podría subir a 65 ahora.
Clemens es la versión de Bonds desde el montículo. Atrapó siete premios Cy Young, con marca de 354-184 y 3.12 en 4,916.2 innings con 4,672 ponches, un título de Jugador Más Valioso y siete lideratos en efectividad.
Clemens tuvo un WAR de 138.7 que hace deslucir al de muchos miembros del Salón de la Fama, pero los esteroides le han impedido su ingreso, aunque ha pasado de 37.6 en 2013, a 61.0 por ciento en el 2020.
Al igual que Bonds se considera que podría llegar a 65 por ciento de los votos, todavía por debajo del 75 por ciento necesario para ingresar a Cooperstown.
Detalles
Además de Curt Schilling, Barry Bonds y Roger Clemens, también están en la lista de candidatos figuras como Omar Vizquel y Scott Rolen, que seguro van a entrar a Cooperstown, pero no ahora.
Hay otro peldaño con jugadores de impacto pero que también tienen que esperar como Todd Helton, Andrew Jones, Bobby Abreu, Jeff Kent y Sammy Sosa, entre otros más.
Entre los candidatos de primer año, Mark Buehrle y Torii Hunter son los más fuertes, pero sin chance de entrar al menos este año.