China dirige el destino de los EE.UU.

En los años 60 del siglo anterior, los Estados Unidos (EE. UU.) empezó a enviar sus industrias y empresas a China con el objeto de abaratar el costo de sus productos.

China tomó ventaja de esa práctica no solo para agrandar su economía, sino también para apropiarse de la tecnología desarrollada en los EE.UU. El aparato militar de China se ha apoyado en esta tecnología para adelantar su poderío.

La presente administración de los EE.UU. reconoció que esa política ponía en riesgo su preponderancia económica y militar en el mundo, y ha tomado medidas drásticas para corregir ese drenaje económico y tecnológico, lo que ha creado una tensión entre China y los EE.UU.

China tiene muchos intereses en el área financiera, farmacéutica, deportiva, comunicación, alta tecnología, prensa, entretenimiento, industrial y en otros sectores en los EE.UU. No solamente tiene una enorme suma de dinero invertida en esos intereses, sino que también tiene a miembros de la economía y la política bajo sus garras.

Joe Biden representa la esperanza de la nación china para cambiar el rumbo de la política americana hacia aquella nación asiática. Por ese motivo, China ha movido sus fichas en busca de que Biden sea el próximo presidente de los EE. UU.

Se ha dicho que la prensa ha hecho grandes esfuerzos en encubrir y desinformar las noticias en favor a Biden. Las empresas de alta tecnología han censurado y suprimido comunicación en las redes sociales negativas a Biden, y de cierta manera han contribuido a manipular los resultados de las elecciones. Hollywood ha criticado fuertemente al presidente actual. Las compañías farmacéuticas han efectuado tremendas donaciones a la campaña de Biden. Y así, empresas en otros sectores de negocio han facilitado de una manera u otra a la elección del candidato demócrata.

Estas empresas tendrán distintos medios para afectar las elecciones, pero el único común denominador entre ellas es su asociación con China, sea en el ámbito de negocios, o de inversión que China tiene en ellas.

Una vez el señor Biden tome posesión de la presidencia, China tiene los medios para forzar la rectificación de su trato de parte de los EE. UU.

En un artículo que publiqué el pasado 16 de noviembre, mencioné las implicaciones corruptas de Hunter Biden con respecto a inversiones provenientes de China. Hunter es el hijo de Joe Biden, el próximo presidente de los EE. UU., quien también fue vicepresidente de esa nación en la administración precedente a la actual.

China debe de poseer información crítica de muchos miembros prominentes de la política americana, que tienen revelaciones muy negativas hacia ellos. O, tiene medios económicos o políticos que forzarán a personas o empresas a actuar en favor a China.

O sea, que China no solo tiene la capacidad de elegir al presidente, sino que también puede orientar la política de este. En otras palabras, China dirige el destino de los EE. UU.

El autor es ingeniero.

Opinión China EE.UU. Joe Biden archivo
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