Los periodistas y demás trabajadores de los medios de comunicación Confidencial, Esta Noche y Niú, fueron revictimizados este lunes 14 de diciembre por la dictadura, con otra agresión policial.
Esta se produjo cuando los periodistas y demás trabajadores de los medios citados se reunieron para conmemorar el segundo aniversario de la confiscación que sufrieron el 13 de diciembre de 2018, durante la descomunal represión de la dictadura contra la rebelión y las protestas sociales cívicas de ese año memorable.
La televisora informativa 100% Noticias y otros medios de información independientes también sufrieron directamente aquella gran ofensiva de la represión, que en general dejó un saldo de centenares de personas muertas y la denuncia del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), de la OEA y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), de que el régimen de Ortega cometió delitos de lesa humanidad.
El director del grupo de medios de Confidencial, Carlos Fernando Chamorro Barrios, escribió en ocasión del segundo aniversario de la brutal represión de diciembre de 2018 que a pesar de que sus instalaciones y equipos fueron confiscados por el régimen, no dejaron de “informar con rigor profesional ni un solo día”.
El reconocido periodista nicaragüense que durante la revolución sandinista de los años ochenta fue director de Barricada, el diario oficial del FSLN, aseguró en un escrito publicado en Confidencial que inmediatamente después de la agresión confiscatoria recurrieron “a las plataformas de las redes sociales para derrotar la censura”, y que con el respaldo de su audiencia afianzaron “la credibilidad del periodismo crítico, aún en medio de la polarización”. Y aseguró el periodista que ahora es víctima de la dictadura sandinista, que a pesar de que sus instalaciones están ocupadas “manu militari” mantienen la determinación de no someterse a la censura y la autocensura, “y de no ceder ni transar” en su compromiso con la verdad.
Es que la verdad, el derecho de los ciudadanos a la información veraz y de los periodistas a informar de manera independiente —que es como se practica el verdadero periodismo—, han sido, después de los centenares de seres humanos asesinados, las principales víctimas de la terrible represión de la dictadura de Ortega que a cualquier costo quiere mantenerse en el poder.
Pero la represión no termina. Este 10 de diciembre, en un informe publicado con motivo del Día de los Derechos Humanos que auspicia Naciones Unidas, la Fundación Violeta Barrios de Chamorro denunció que aún en medio de la tragedia nacional causada por los huracanes Iota y Eta, los periodistas independientes continuaron sufriendo la represión del régimen de Ortega y Murillo.
Y la siguen sufriendo, como lo demuestra el caso de los periodistas y otros trabajadores del grupo de medios de Confidencial, que fueron agredidos por las fuerzas policiales represivas por conmemorar el segundo aniversario del ataque y la confiscación de sus instalaciones.