Nemesio Porras, un jugador que dejó huellas en el beisbol nacional. LA PRENSA/ARCHIVO

¿Por qué Nemesio Porras nunca firmó un contrato con un equipo de Grandes Ligas? Aquí lo cuenta todo

Nemesio Porras tenía un bate explosivo y una defensa solvente, dos herramientas que seguro le habrían abierto las puertas hacia las Mayores

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Karl “Chico” Heron, el scout panameño que firmó al legendario relevista de los Yanquis de Nueva York, Mariano Rivera, acostumbraba hacerme preguntas para medir, con espíritu de tutor, mis progresos como scout. Y un día, a mediados de los años noventa, me lanzó una recta.

Óyeme, ¿tú habrías firmado a Nemesio Porras? Tratando de salirme del hoyo, respondí con otra pregunta. “Es que no sé dónde lo habría puesto”, dije. “Yo sí sé”, se adelantó Heron y evitó que yo entrara en razonamientos. “Lo habría puesto en el line up. Todos los días”.

Mi argumentación giraría sobre la ubicación defensiva de Porras, un inicialista de baja estatura y velocidad de piernas por debajo del average como para situarlo en los jardines. Pero Heron continuó con su punto: un bate como el de Porras lo habría llevado a las Mayores.

Sin embargo, lo más cerca que Nemesio estuvo de ser firmado fue en 1986, cuando en una gira de la Selección Nacional por universidades de California, se le habló de la posibilidad de una beca y uno de los coaches del equipo, le llevó tarjetas que le enviaron dos scouts.

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“Para serte honesto, nunca recibí una oferta de un scout o que alguien me haya dicho, ‘mirá te vamos a hacer una prueba (tryout) para ver qué pasa’. Eso nunca ocurrió”, asegura Porras, quien tenía 18 años cuando en la gira por Estados Unidos, tronó fuerte ante lanzadores universitarios.

¿Y si ha existido oferta, habrías firmado?
No estoy seguro. Creo que mi meta fue jugar en la Selección Nacional y mantenerme ahí como titular. Nunca pensé más allá. Fui feliz en la Selección. Me divertí mucho al jugar, conocí muchos países y a muchas personas y eso lo atesoro con mucho cariño dentro de mis recuerdos.

¿Hubo algún factor externo que te impedía firmar?
No. Es que realmente nunca tuve una oferta y si la he tenido, quizá no la habría tomado porque eso fue algo que en aquel momento no pasó por mi cabeza. Jugué 14 años en la Selección Nacional y me encantó representar a mi país. Eso es lo que pasó, lo demás sería especular.

¿Realmente no te atraían las Ligas Mayores?
Desde que comencé a jugar a los ocho años, me encantó el beisbol, jugarlo, pero no tanto verlo por televisión o cosa parecida, es decir, no he sido un buen fanático. Imaginate que cuando sentí que ya no me divertía jugar, me retiré. Y a pesar de que me han invitado a jugar con veteranos, nunca lo hice.

¿Y vos creés que vos eras un jugador firmable?
Bueno, tuve la experiencia de ser scout un buen tiempo y te puedo decir que yo tenía dos herramientas bastante buenas: el bate y el guante, mientras que mi brazo era promedio. Podía batear hacia cualquier lado de los jardines y tenía fuerza y con el guante ustedes me vieron, creo que me defendía.

¿Y creés que pudiste haber jugado Grandes Ligas?
Eso no lo sé y ni siquiera por curiosidad me pongo a pensar en ese tema porque es algo que ya pasó y no se puede controlar. Pero de acuerdo a lo que he visto, es muy difícil llegar a las Grandes Ligas. El que te diga que ‘fulano llegaba fijo’, está exagerando. Nunca se sabe la forma como un jugador progresará.

Y cuando gente que jugó con vos, llega…
Pues nada, me alegro por ellos y aplaudo ese esfuerzo y éxito que han tenido. Es admirable llegar a las Ligas Mayores. Incluso cuando lanzadores a quienes les batee bien, llegan, me alegro, pero no quiere decir que yo habría llegado. Eso no es así. Las Grandes Ligas es otra cosa. Es un nivel muy exigente.

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¿Y qué fue lo mejor que te pasó en la Selección?
Tuvimos muy buenos torneos y otros no. Lo mejor fue el subcampeonato de Edmonton, Canadá, en 1990. Siempre he creído que no se valoró en su real dimensión ese logró porque se cuestionó el sistema de competencia, pero fue el mismo para todos. Nosotros nos esforzamos y eso nos provocó una gran satisfacción.

Los números de Nemesio

A nivel nacional, Nemesio Porras jugó durante 21 temporadas, en 19 de ellas bateó sobre .300 de manera seguida. En su carrera tuvo promedio de .354, con 1,772 hits, de los cuales 183 fueron jonrones.

Nemesio anotó 1,024 carreras y remolcó 1,022. Sólo Próspero González y él, son los únicos con 1000-1000 en anotadas y empujadas en la historia. González tuvo 1067-1,196, respectivamente.

Fue campeón de bateo en seis ocasiones (es un récord), cinco de ellas sobre .400 puntos. Cuatro veces fue Jugador Más Valioso y cuatro veces fue líder en carreras impulsadas.

Jugó seis temporadas con bate de madera a partir del 2000 y resumió .318 en ese período, mientras que tuvo average de .337 con 12 jonrones y 104 impulsadas en 14 años con la selección.

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COMENTARIOS

  1. Hace 6 años

    Nemesio fue un jugador que nos emocionó mucho a todos los boeristas y lo recordamos siempre con mucho cariño. Se decía en ese entonces ¡Qué viva el Bóer aunque pierda! Pero siempre esperabamos que Nemesio nos salvara con un Home Run, nos caía bien porque era bueno, sencillo y nada presuntuoso. Él nos dejó para siempre grandes recuerdos boeristas.

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