El pasado primero de noviembre se inauguró el Festival Internacional Literario: Honrando la Muerte y Celebrando la Vida. Este proyecto es una iniciativa mía y de la escritora, poeta, emprendedora y editora mexicana Ana Ayala.
En esa inolvidable tarde cultural, artística y poética, los representantes de México nos sorprendieron con sus presentaciones y es que los mexicanos el Día de Muertos lo celebran con admirable e indeleble fervor. Todos los poemas que se dieron lectura en el recital serán publicados en una antología poética titulada “Honrando la Muerte y Celebrando la Vida”.
Haber organizado este evento poético internacional fue un gran reto, pero nos sentimos contentos con los resultados que tuvimos al final. En este recital histórico e indescriptible tuvimos el privilegio de contar con la presencia de tres bisnietos de Rubén Darío. Ellos son: Martha Eloísa Darío Lacayo —escritora, poeta y gestora cultural—, Martín Katz Darío —arquitecto— y Rubén Darío IV —escritor e historiador—. Martha recitó un poema de su autoría, Martín recitó un poema de su bisabuelo titulado “Margarita” y Darío IV recitó uno de los poemas más célebres del “Príncipe de las Letras Castellanas”: “Lo fatal”.
En el evento Martín Katz Darío dijo que “este recital fue una experiencia imborrable. Fue una emoción muy grande compartir el espacio justamente en estos momentos donde la muerte tiene un protagonismo en el mundo y escuchar tanta poesía que alimentó mi alma”.
Agregó Martín Katz Darío que nunca habían estado juntos los tres descendientes de Rubén Darío en un homenaje poético. Para su bisabuelo, aseguró, “la muerte fue uno de los temas de su vida y muy recurrente en su obra la finitud, dejar al lector, al recitador a la audiencia con esa incertidumbre que todos en mayor o en menor medida tenemos”.
Por su parte, Rubén Darío IV dijo a los asistentes al Festival que este ha sembrado “un árbol maravilloso, el cual hay que regar y cuidar, para que se nutra y crezca”. La vida —expresó el bisnieto del gran poeta de Nicaragua y del mundo— se ama cuando se nutre de valores positivos, eso da inspiración a continuar día a día para ser mejores seres humanos.
En realidad, decir sí a la vida es vivirla con intensidad en lo que escribimos y pensamos, llámese narración, poesía o canto, a través de una inspiración pura y desde lo más profundo de nuestro ser.
De manera que con “Honrando la muerte” hemos honrado y recordado lo que fue de la vida, porque “Recordar la muerte, es recordar lo que fue la vida”. Y para los que estamos vivos esto es también vivir, teniendo presente a los que se van o los que se fueron.
Al leer “Lo Fatal” se siente que la vida fluye como el agua naciente de un manantial, vamos en ella con nuestra capacidad de apreciar la vida, el contorno que nos rodea, sentirla, mantenerse a flote, venciendo obstáculos para no desfallecer, apreciar lo bello, comprender lo malo, razonar, discernir, decidir, continuar luchando hasta el último día por lo que amamos, sin importar lo que podremos encontrar en nuestro próximo suspiro, siendo grandes en fe.
Han pasado dos semanas desde que se realizó el Festival Honrando la Muerte y Celebrando la Vida, pero todo lo que allí se dijo tiene permanencia, como permanente es la obra del gran Rubén Darío que de manera tan emotiva fue recordado y honrado en esa ocasión.
El autor es poeta y escritor.
[email protected]