Clayton Kershaw tiró una joya de picheo de dos hits y una carrera en seis innings. LA PRENSA/AFP

Kershaw, Betts y Bellinger fueron demasiado para los Rays

Dodgers con gran labor del veterano zurdo, el juego inspirador de la nueva estrella del equipo y la infaltable demostración de poder

Mookie Betts ha llevado a los Dodgers de Los Ángeles un renovado espíritu ganador y con Clayton Kershaw espantando sus fantasmas con una joya de picheo de seis innings, más Cody Bellinger pegando un jonrón y robando otro, lucieron como una aplanadora en el primer juego de la Serie Mundial, al aplastar 8-3 a los Rays de Tampa Bay.

Betts y Bellinger fueron el eje del ataque con un cuadrangular cada uno, pero la clave del primer encuentro fue Kershaw con una labor sobresaliente de seis entradas de dos hits, una carrera, una base y ocho ponches. La única anotación en su contra fue por un jonrón de Kevin Kiermaier en el quinto episodio, lo que cortó una hilera de 13 bateadores retirados del zurdo, quien como prueba de su gran noche, provocó 19 swings fallados, a solo tres del récord en un juego de Serie Mundial -desde que se lleva este registro-, conseguido por Tim Lincecum en 2010.

Lea además: Los dos nicaragüenses que jugaron con estrellas de la Serie Mundial

Kershaw permitió un hit y regaló una base por bolas por solamente un out abriendo juego, así que inevitablemente hizo revivir su historial difícil en postemporada. Sin embargo, el tres veces ganador del premio Cy Young, respondió entrando en dominio total, hasta que Kiermaier lo descifró.

Ese batazo llegó después que los Dodgers abrieron el marcador en el cuarto episodio, con un vuelacercas de Bellinger ante Tyler Glasnow, con Max Muncy en circulación.

Glasnow no fue el tirador imponente de costumbre y tuvo falta de comando de sus picheos, para ser desarticulado con cuatro carreras más en el quinto inning, lo que prácticamente sentenció el partido.

Muncy empujó una con una rola a la inicial, conjugada con la agresividad de Betts, quien recibió un boleto y robó dos bases. Luego, Will Smith, Chris Taylor y Kike Hernández impulsaron una cada uno con hits, para ampliar la ventaja a 6-1. Todas las carreras a la cuenta de Glasnow, quien solo admitió tres imparables, regaló seis boletos.

Betts se voló la cerca en el sexto y Muncy produjo otra con un doble, para mover el score a 8-1.

Los Rays anotaron dos en el séptimo, apenas salió Kershaw, pero de ahí no pasaron y además cuando intentaron una última rebelión, Bellinger literalmente les robó la inspiración, evitando un jonrón de Austin Meadows en el jardín central.

Los Dodgers siguen disfrutando de un gran momento, porque llegaron a la Serie Mundial ganando los últimos partidos a los Bravos de Atlanta, luego de estar abajo 1-3 en la serie de campeonato de la Liga Nacional.

Los Dodgers están por tercera vez en los últimos cuatro años en el Clásico de Octubre, pero buscan coronarse por primera vez desde 1988. Los Rays nunca han sido campeonatos y apenas están en su segunda aparición en la gran fiesta.

Kershaw fue el ganador y con sus ocho abanicados llegó a 201 en juegos de postemporada, a cuatro de la marca de Justin Verlander. El perdedor fue Glasnow.

El segundo juego de la Serie Mundial será este miércoles, siempre en el Globe Life Field, de Arlington, Texas, a las 6:08 de la noche. Blake Snell será el abridor de Tampa Bay y Los Ángeles anunciaron a Ton Gonsolin en la función de opener, o sea que durará de dos a tres innings en la colina y se podría combinar con Dustin May, Julio Urías y compañía.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí