¿Día de la Raza o de la Resistencia Indígena?

Desde mis años de estudiante en el Instituto Pedagógico, el 12 de octubre era celebrado con gran pomposidad, ya que esa fecha se conmemoraba la llegada de Cristóbal Colón a las costas de una isla americana en 1492, considerando esa fecha como un día memorable, porque a partir de ella se inició el primer contacto entre Europa y América, que culminó llamado “encuentro entre dos mundos”.

A la llegada de los “conquistadores” españoles, nuestros antepasados aborígenes ya tenían una larga y compleja historia.

Con el paso de los años, se inició a celebrar en esa misma fecha 12 de octubre, el Día de la Resistencia Indígena, como un reconocimiento al heroísmo de nuestro pueblo indígena frente a los “colonizadores” españoles.

La resistencia indígena fue la respuesta natural a la dominación española, impuesta por medio de la espada y armas de pólvora española.

La resistencia germina cuando nuestros aborígenes deciden rechazar la dictadura de los invasores españoles por la fuerza bruta de su armamento.

La llegada de Cristóbal Colón a América que dormía indolente y confiada en el sueño de la inocencia, fue víctima de tantos errores. Su tierra llena de encantos y de gracia, su flora y su fauna, sus tesoros, en fin, no fueron nunca bastante para aplacar la codicia desenfrenada por espacio de más de 300 años, la convirtieron en perpetuo botín de guerra, invocando un Dios y una civilización que estaban lejos de comprender y que jamás pudieron interpretar.

Si bien es cierto, que el “conquistador” español nos heredó nuestra religión católica, no debemos olvidar que nuestros antepasados aborígenes tenían sus dioses y su cultura, la cual esta, también fue eliminada cuando fray Francisco de Bobadilla, por su mano criminal, en el año 1528 en las plazas públicas del istmo de Rivas y de la plaza hoy ciudad de Managua, quemó los códices (libros) de los aborígenes donde registraban y conservaban la historia de la ciudad y su tiempo, así como el testimonio de su existencia, sus heredades, sus ríos, su cultura ancestral.

Es bien sabido, por los testimonios de los cronistas de la Colonia, que nuestros antepasados indígenas cantaban durante sus bailes la historia de sus señoríos, la vida de sus caciques, las guerras liberadas por estos y sus antepasados, y que donde las tribus, por razón de su alta cultura, usaban libros en idiomas pictográficos o jeroglíficos como ocurrió en Nicaragua y Guatemala.

Nuestros caciques jugaron un papel importante en la época de la “conquista”, uno de ellos fue el aguerrido cacique Diriangén, a quien corresponde la gloria innegable de haber sido el único caudillo indígena de Centroamérica que propinó una severa derrota a los ejércitos de España, durante sus primeros años de su invasión en las regiones de nuestro país.

En nosotros está escoger y nombrar la festividad que esté más acorde con nuestros valores, con nuestra idiosincrasia, con nuestra identidad cultural.

El autor es bibliotecólogo.

Opinión dia de la raza resistencia indígena archivo
×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí